lunes, noviembre 2, 2026

José López pidió la libertad condicional, pero la Justicia se la negó: “Hice una de más para tener poder”

El ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo José López, nacido en Tucumán, seguirá detenido en la cárcel de Ezeiza después de que el juez federal Rodrigo Giménez Uriburu le rechazara la libertad condicional. La decisión se apoyó en informes penitenciarios que detectaron “falta de implicancia subjetiva frente al delito cometido” y “sin evidencias claras de arrepentimiento ni de una comprensión profunda del daño causado”.

El magistrado, que integra el tribunal oral que condenó a López junto a Cristina Kirchner en la causa Vialidad y que ahora tiene a su cargo la ejecución de la pena, dispuso además que el ex funcionario reciba un tratamiento psicológico específico sobre sus condenas por corrupción mientras permanezca en la unidad.

La defensa oficial había solicitado la libertad condicional al considerar que López ya cumplió los dos tercios de su condena. Ante ese planteo, la Justicia requirió al Servicio Penitenciario Federal (SPF) una serie de informes sobre la situación del detenido, que terminaron inclinando la balanza en su contra.

Qué dicen los informes sobre su conducta

La División Servicio Criminológico del SPF indicó que López se encuentra desde el año pasado en la fase de socialización, registra “conducta ejemplar diez” y “concepto regular tres”, y no fue sancionado. También señaló que ante sus condenas “reconoce su participación (…) expresando arrepentimiento y mostrando una incipiente reflexión sobre las consecuencias de su conducta transgresora”.

Sin embargo, la conclusión del área fue que el ex funcionario “no reúne al presente la totalidad de los requisitos legalmente estipulados, toda vez que posee un pronóstico de reinserción social desfavorable”. El área de Psicología fue más dura: advirtió “una elaboración parcial y superficial de su conducta” y remarcó la ausencia de señales claras de arrepentimiento.

Los especialistas consignaron que López no trabaja en la cárcel —en su primera detención se desempeñaba en el taller que confeccionaba bolsas—, que en caso de quedar en libertad cuenta con un domicilio y un círculo familiar, y que su plan es trabajar como profesor particular de matemática y física para alumnos secundarios y universitarios, actividad que ya realizaba antes de ser detenido. Además, tramita su jubilación desde la cárcel. Los informes también recordaron dos episodios de “mutismo selectivo y otras conductas bizarras” registrados en 2021 y 2025.

En su resolución, el juez Giménez Uriburu reconoció que por el tiempo que lleva preso López estaría en condiciones de ser excarcelado, pero subrayó que las conclusiones penitenciarias deben ser valoradas. “Surge con claridad que el pronóstico de reinserción social de López resulta negativo”, afirmó. Y agregó que “tanto el Consejo Correccional como el Equipo de Ejecución Penal pusieron de resalto que López no registra una actitud reflexiva respecto de los hechos por los que fue condenado”.

Una condena unificada de 13 años

López purga una pena unificada de 13 años de prisión que vence el 16 de diciembre de 2030, reducida en dos meses por cursos realizados en la cárcel. Esa condena integra tres fallos confirmados: seis años por los bolsos con los nueve millones de dólares, otros seis por la causa Vialidad y un año y siete meses por portación ilegal de una carabina. A ello se suma la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

El ex funcionario tuvo dos etapas tras las rejas. La primera comenzó en junio de 2016, cuando fue detenido en el convento de monjas de General Rodríguez con los bolsos que contenían los millones. Permaneció en la cárcel federal de máxima seguridad de Ezeiza hasta 2021, cuando fue liberado tras ser arrepentido en la causa de los cuadernos. La segunda etapa rige desde el 17 de junio del año pasado, cuando quedó preso para comenzar a cumplir la condena firme en Vialidad.

Además de esas causas, López está siendo juzgado por los “cuadernos de la corrupción” junto a Cristina Kirchner. En julio fue condenado a cinco años de prisión por el caso Skanska y el mes pasado recibió otra pena de dos años y nueve meses por el programa de viviendas “Sueños Compartidos”.

Durante su paso por el kirchnerismo, López fue una de las personas del círculo más cercano a los Kirchner. Se desempeñó como funcionario en Santa Cruz y ocupó la Secretaría de Obras Públicas durante los tres mandatos presidenciales, un área considerada una de las cajas más abultadas de la administración pública. En una de las entrevistas con los profesionales que evaluaron su situación, el ex funcionario dejó una frase que resume su paso por el poder: “Hice una de más para tener poder”.

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