Argentina buscará revalidar su corona en el Mundial 2026, una hazaña que solo Italia y Brasil lograron en la historia. El equipo de Scaloni enfrenta el reto de sostener el hambre de gloria en un contexto de desgaste extremo.
La Selección Argentina llega al Mundial 2026 con la chance de hacer historia. Desde que se consagró en Qatar 2022, el equipo dirigido por Lionel Scaloni mantuvo un nivel altísimo, ganando la Copa América 2024 y la Finalissima 2025. Pero el verdadero desafío será repetir el título mundial, algo que solo dos selecciones lograron: Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962).
El historial muestra lo difícil que es defender la corona. En las últimas décadas, grandes equipos como Francia (2018) y España (2010) cayeron en rondas tempranas del torneo siguiente. Alemania, campeona en 2014, quedó eliminada en fase de grupos en 2018. Y el propio Brasil, pentacampeón, no pudo revalidar desde 1962.
¿Qué tiene Argentina a favor? La continuidad del proyecto Scaloni, que supo mantener el núcleo del plantel y sumar recambios. Lionel Messi, a sus 38 años, sigue siendo el faro, aunque su rol se ha ido transformando. La base que ganó todo en los últimos años se mantiene competitiva, pero la exigencia física y mental es cada vez mayor.
El calendario futbolístico no ayuda. Los jugadores llegan al Mundial tras temporadas agotadoras en Europa, con lesiones y fatiga acumulada. Argentina deberá gestionar ese desgaste para llegar en plenitud a la cita en Estados Unidos, México y Canadá.
Además, el contexto global cambió. El fútbol es cada vez más parejo. Selecciones como Francia, Brasil e Inglaterra presionan fuerte. Y emergentes como Marruecos demostraron que pueden dar el batacazo. El camino al bicampeonato es estrecho.
Scaloni ya demostró que sabe leer los momentos. Su capacidad para mantener el hambre de gloria en un grupo que ganó casi todo será clave. “El desafío es enorme, pero este grupo ya demostró que puede superar cualquier obstáculo”, dijo el DT en una reciente entrevista.
Argentina sueña con emular a las grandes dinastías. Pero la historia marca que defender el título es, quizás, el desafío más difícil del fútbol mundial.

