“El ministro Fiscal, Edmundo Jiménez, es el culpable y el responsable número uno de que la causa no haya avanzado. Él era quien debía controlar y no lo hizo. La investigación fue un desastre”, afirmó Alberto Lebbos, profundamente movilizado tras escuchar que el crimen de su hija Paulina continuará impune después de dos décadas de lucha.
El padre de la joven de 23 años, asesinada el 26 de febrero de 2006, apuntó contra el veredicto de los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, que absolvieron a César Soto y Sergio Kaleñuk por considerar que el Ministerio Público Fiscal no produjo las pruebas necesarias para una condena. “Es un mensaje brutal el que se le está dando a la sociedad. Prácticamente les dicen que sigan matando a mujeres, que sigan encubriendo y protegiendo asesinos, total a nadie le pasa nada; es un horror”, declaró a LA GACETA.
Alberto inició hace 20 años una incansable lucha por justicia para su hija, conocida por las numerosas marchas que convocó y por denunciar públicamente las irregularidades en la causa penal.
Un largo camino procesal
La causa atravesó un lento proceso judicial con cuatro juicios orales, nueve personas condenadas por encubrimiento y falsificación de documentación, y dejó al descubierto una profunda red de corrupción que aún no se esclarece por completo.
Días antes del debate, Lebbos pidió a los testigos que dijeran la verdad y dijo tener “expectativas extraordinarias”. Esas expectativas disminuyeron cuando el fiscal Carlos Sale retiró los cargos contra Kaleñuk por falta de pruebas, y desaparecieron al escuchar que el Tribunal absolvía a la ex pareja de su hija.
Mientras escuchaba los argumentos del fallo, el hombre no pudo contener las lágrimas de impotencia. “¡Es una sentencia totalmente fuera de lugar!”, dijo fuera de la sala. “Los jueces dijeron que no había pruebas para condenar, pero en realidad abundan. Lo que no hay es decisión de condenar a asesinos y a encubridores”.
Lebbos también criticó la falta de medidas clave durante la investigación, como pruebas genéticas o la citación de determinados involucrados. “¿Por qué no se profundizó la investigación? Porque están protegiendo a los asesinos de Paulina. De eso no tengo dudas”, sentenció. Confirmó que avanzará con un pedido de juicio político contra las autoridades del Ministerio Público Fiscal. “No va a quedar impune. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, advirtió. Dijo que no bajará los brazos: “La memoria de Paulina merece justicia, su familia merece justicia, al igual que la sociedad; por eso vamos a continuar insistiendo en la investigación”.

