jueves, mayo 7, 2026

Accidente en Horco Molle: el niño no tenía casco y la bicicleta no era adecuada, según un profesor

El accidente que sufrió Benjamín Olariaga, de 12 años, al caer con su bicicleta en las sendas de Horco Molle reavivó el debate sobre las condiciones necesarias para practicar descenso y mountain bike.

Leandro “Rama” Troncoso, profesor de ciclismo en “Rama Team”, no presenció la caída pero colaboró cuando el menor era asistido por la ambulancia. “Lo que logré ver cuando ayudé a sacar al niño en camilla fue que no tenía casco, usaba una bicicleta visiblemente vieja, con un cuadro que no se usa y que los frenos no estaban en buenas condiciones”, dijo Troncoso.

El instructor explicó que llegó al sector cuando el operativo de asistencia ya estaba en marcha. “Ingresé al sector de la senda cuando ya estaba la ambulancia. No sé cómo fue el accidente, pero vi la curva donde él cayó. Aparentemente, fue de frente a unos árboles. Probablemente, quedó atrapado al no poder doblar bien”, relató.

Según su análisis, la caída no habría estado vinculada a un exceso de velocidad. “Según mi experiencia, todo ocurrió porque la bicicleta no era adecuada para hacer la actividad. No fue exceso de velocidad”, sostuvo.

Troncoso también aclaró que el accidente no habría ocurrido en uno de los tramos más complejos de Horco Molle. “No fue exactamente en Lado B. Fue en la parte final de El Gomero, donde se bifurcan y se juntan todas estas sendas”, señaló.

Para el profesor, uno de los puntos centrales es distinguir entre salir a pedalear y practicar descenso. “El descenso y el mountain bike son dos cosas muy diferentes. El mountain bike es una disciplina en la cual la subida es también la bajada. Pero las bajadas no son tan pronunciadas y no es tan complejo como el descenso”, explicó.

El descenso, remarcó, exige otro nivel de preparación y otro tipo de equipamiento. “Tiene mayor complejidad. Las bicicletas que se utilizan son distintas, tanto las suspensiones como los cuadros son diferentes, las geometrías son otras. Es un riesgo más grande el que se asume”, afirmó.

En la misma línea, Ale Rodríguez, rider y competidor de descenso y enduro, señaló que antes de ingresar a una senda es necesario conocer el tipo de circuito. “Lo primero que debo saber antes de iniciar es si el lugar adonde estoy yendo es solamente para el uso de la disciplina del descenso. Ahí radica la gran diferencia entre una senda de paseo y una senda de descenso, que requiere otros cuidados”, indicó.

Rodríguez comparó la revisión de la bicicleta con el chequeo de un auto antes de salir a la ruta. “Cada vez que voy a salir de mi casa chequeo que tanto la bici como los elementos de seguridad estén en óptimas condiciones. Eso da seguridad”, dijo.

Troncoso sostuvo que no hay una edad única para empezar, pero sí una regla básica: no hacerlo solo y contar con preparación previa. “No hay una edad óptima para hacer este deporte. Hay que tener precaución. No se debe ir solo. Entre dos o tres meses, tranquilamente una persona puede, con una frecuencia semanal de dos días, lograr ingresar a una senda de estas sin asumir suficientes riesgos como para poder tener un accidente”, planteó.

El profesor advirtió además que en la zona no hay señalización clara sobre la dificultad de los recorridos. “No hay específicamente un análisis o un cartel que te diga ‘por acá sí’ o ‘por acá no’, o que marque la dificultad. No existe”, afirmó.

Rodríguez sumó otro factor de riesgo: la presencia de personas sin experiencia en sendas técnicas. “Si alguien sin experiencia entra a una senda técnica y tiene mucha suerte, no se va a caer. Pero también puede circular a muy baja velocidad y eso puede provocar un accidente con otro piloto. Siempre se debe ser responsable por el otro”, explicó.

Sobre Lado B, el competidor señaló que se trata de un circuito que ganó popularidad en el último tiempo y que es intervenido por grupos que trabajan la senda con palas. “Arman saltos y curvas, lo cual es bueno porque eso hace que los circuitos sean más seguros que un circuito virgen y desprolijo”, sostuvo.

Sin embargo, advirtió que el acceso libre también incrementa los riesgos. “Por Lado B no deberían subir bicicletas pedaleando. Entonces, es ideal para el que quiere bajar porque circula más seguro, con menos probabilidad de encontrarse con gente a contramano. Es un camino técnico y el más rápido. La senda está a metros de la avenida Perón. Tiene acceso cualquiera, con cualquier tipo de bicicleta, lo cual también lo hace más peligroso”, explicó.

Ambos entrevistados coincidieron en que las redes sociales influyen en muchos adolescentes que se acercan a estas disciplinas. Troncoso lo vinculó con la búsqueda de adrenalina. “Lo que absorbe a los chicos y adolescentes es la adrenalina. Hoy el deporte está muy consumido por las redes, se ven muchos videos, saltos, bajadas y subidas. La adrenalina de experimentar eso que ven los lleva a intentarlo”, dijo.

Rodríguez lo definió como un “arma de doble filo”. “Está bueno que la gente descubra el deporte porque es hermoso. Pero en las redes, no se dimensiona el riesgo”, expresó.

Los especialistas insistieron en la necesidad de usar casco y revisar el estado de la bicicleta antes de ingresar a una senda. También mencionaron la importancia de contar con frenos, transmisión, ruedas, guantes y gafas en condiciones. “Para cualquier tipo de circulación el casco es de uso obligatorio”, afirmaron.

Rodríguez fue más tajante al hablar de la falta de protecciones. “Veo muchos chicos sin protecciones y me preocupa. Les digo que no anden sin casco. Trato de darles una mano, regalo elementos como rodilleras, cascos y ropa porque es un deporte caro. Trato de hacer lo que más pueda por concientizar sobre los riesgos”, sostuvo.

“Entiendo que no todo el mundo puede comprar un casco, pero si no se puede, no se debería practicar porque es indispensable. Está en juego la integridad física y la seguridad, no el desempeño deportivo”, agregó.

El competidor remarcó que Tucumán tiene una fuerte tradición en descenso y que la disciplina está en crecimiento. “Es un deporte hermoso pero caro, requiere cuidados y entrenamiento, y que está creciendo mucho. Tucumán es cuna de descensistas de buen nivel en el país”, afirmó.

Y cerró con una advertencia: “El chico que anda haciendo locuras en bici, sin protecciones, no es rider, no es biker. Es un chico con bici nada más”.

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