jueves, agosto 6, 2026

Ricardo Lorenzetti criticó al Gobierno sin nombrarlo y defendió la condena a Cristina Kirchner

El juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti trazó este miércoles un duro diagnóstico sobre la crisis de las democracias occidentales y el deterioro del Estado de Derecho, en una exposición en el Rotary Club de Buenos Aires. Sin mencionar directamente al presidente Javier Milei, el magistrado cuestionó los liderazgos personalistas y reclamó una profunda modernización del Poder Judicial.

Durante el almuerzo celebrado en el Hotel Libertador, Lorenzetti advirtió que “estamos viendo una fuga del Estado de Derecho en Occidente” y sostuvo que ya no solo se cuestiona la eficacia de los gobiernos, sino la propia democracia liberal. En ese contexto, citó estudios según los cuales cerca del 60% de la población prioriza obtener resultados antes que preservar el sistema institucional.

El fin del “padre protector”

El magistrado atribuyó buena parte de esa crisis al agotamiento del Estado de bienestar, que durante décadas funcionó como un “padre protector” capaz de ofrecer movilidad social. Sin embargo, sostuvo que ese modelo dejó de cumplir esas expectativas y lo describió como un “padre enojado”, incapaz de responder a las demandas sociales y desconectado de la ciudadanía.

Esa pérdida de eficacia, señaló, terminó erosionando el propio Estado de Derecho. En numerosos barrios humildes, la ley fue reemplazada por la lógica de la fuerza o por organizaciones vinculadas al narcotráfico, mientras los sectores con mayores recursos resuelven sus conflictos mediante mecanismos privados, generando una suerte de legislación paralela. “Hay menos Estado de Derecho”, sintetizó.

En esa línea, cuestionó el funcionamiento de los sistemas políticos y afirmó que “hoy es más importante la capacidad de veto que la capacidad de gestión”. También rechazó las respuestas basadas en liderazgos fuertes: “No necesitamos un César”, sostuvo, y recordó una vieja frase según la cual “el sufragio universal genera sufrimiento universal”.

Una Justicia independiente y menos politizada

Lorenzetti incluyó una fuerte autocrítica hacia el Poder Judicial. “El Poder Judicial no está bien. Necesitamos actualizarlo”, afirmó, y mencionó la implementación del sistema acusatorio como ejemplo de los desafíos pendientes. Advirtió que la Procuración carece de los recursos necesarios para hacerla funcionar plenamente y reclamó discutir una verdadera independencia presupuestaria y regulatoria.

También cuestionó la forma en que históricamente se construyó el poder dentro de la Justicia. “La política ya no es transformación, es ocupación de espacios. Esta instauración de gente de confianza, de amigos… terminar con esto es fundamental porque finalmente no da resultados”, afirmó, al reclamar una despolitización de la gestión judicial y un sistema basado en el mérito. Para Lorenzetti, la independencia constituye una demanda social: “La Justicia no tiene que buscar aprobación; tiene que buscar prestigio”.

Cristina Kirchner y la respuesta a la ONU

Sobre el final de la charla, Lorenzetti fue consultado por la situación judicial de Cristina Kirchner, luego de que el Comité de Derechos Humanos de la ONU emitiera una recomendación vinculada a su condena. El juez descartó que exista margen para reinterpretar el fallo del máximo tribunal. “Cada cual puede decir lo que quiera. La Corte dio su opinión”, respondió, y precisó: “Se confirmó la pena. No hubo planteo de la inconstitucionalidad de la inhabilitación”.

Con esa respuesta, defendió la actuación de la Corte Suprema y dejó en claro que el tribunal resolvió los planteos que llegaron a su conocimiento, ratificando la condena y la inhabilitación para ejercer cargos públicos en los términos en que fueron revisadas.

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