El apertura de los Pumas, el tucumano Tomás Albornoz, fue suspendido por cuatro partidos tras su reacción airada contra el árbitro en el reciente encuentro ante Inglaterra, disputado en Santiago del Estero. La sanción fue confirmada por World Rugby y regirá tanto para la selección como para su club, Toulon.
El hecho que desencadenó la sanción ocurrió cuando el árbitro, en base a la revisión del TMO Brett Cronan, anuló un try de Bautista Delguy que hubiera significado el empate para los Pumas, y además omitió sancionar un tackle alto de los defensores ingleses. Esa decisión generó la furia de los jugadores argentinos.
Albornoz fue uno de los más efusivos: llegó a tocarle el brazo al árbitro y arrojó la pelota contra el piso, en una actitud que World Rugby consideró intimidatoria. “Según la Regla 18, al determinar la falta, el Comité Disciplinario observó que el apertura argentino aceptó las acusaciones. Específicamente, aceptó que su conducta, en su conjunto, fue intimidatoria”, explicó el organismo en el fundamento de su fallo.
La suspensión de cuatro partidos fue considerada menor a lo que se esperaba, teniendo en cuenta que Albornoz no tiene antecedentes disciplinarios y que aceptó rápidamente los cargos. “Teniendo en cuenta la pronta aceptación de la acusación por parte de Albornoz, su compromiso de presentar disculpas públicas y privadas por escrito, y su intachable historial disciplinario, el Comité aceptó que una suspensión de cuatro partidos era apropiada”, detalla el fallo.
Por la sanción, Albornoz no podrá estar en los siguientes partidos: el 8 de agosto contra Sudáfrica, el 29 de agosto y el 5 de septiembre ante Australia, y el 12 de septiembre cuando Toulon enfrente a Stade Rochelais por el torneo francés. Recién estará disponible para la gira de los Pumas por Europa en noviembre, que incluye enfrentamientos con Irlanda, Italia y Francia.
La reacción de los jugadores argentinos tras el partido en el estadio Madres de Ciudades fue duramente cuestionada, ya que no se ajustó al comportamiento esperado de un seleccionado nacional ni a la máxima del rugby de que “el árbitro siempre tiene razón”. Además de Albornoz, Delguy y Santiago Carreras se acercaron a reclamarle al árbitro, mientras que el entrenador de scrum Andrés Bordoy intentó alejarlos, sin éxito.

