El Gobierno atraviesa su peor momento político, con internas que brotan y un jefe de Gabinete convertido en el centro de la tormenta. Javier Milei no encuentra salida al laberinto y queda inaugurado el “Riesgo Adorni”, el temor de inversores y empresarios a apostar por un país atado a la suerte judicial de Guillermo Adorni.
El semblante de los funcionarios libertarios es de agotamiento. El Gobierno no logra resolver sus problemas más graves: la economía y la corrupción. Milei decidió sostener a Adorni hasta el final, y algunos aventuran que “si se va Adorni, se va Milei”. Ambos lo confirman públicamente.
Que el Presidente mantenga a su jefe de ministros potencia los rumores más oscuros: que son una sociedad lucrativa, que ambos viven del lobby, que cobran sobresueldos, que sus billeteras virtuales engordaron con LIBRA y que la SIDE financia con gastos reservados. Según El Destape, son versiones que circulan con fuerza desde hace dos semanas, aunque sin pruebas ni documentos que las respalden.
Internas y anuncios fallidos
En el Gobierno brotan las internas. El bullrichismo pretende escindirse y arrancó una guerra con Karina Milei para ganar la discusión pública sobre la corrupción. Patricia Bullrich se maneja sola y no tiene jefe político.
Luis Caputo afirmó en una conferencia fallida que la política no mete ruido en la economía, pero minutos antes había dicho que el riesgo país no baja por el “riesgo kuka”, dejando inaugurado el “Riesgo Adorni”. El jefe de Gabinete se transformó en la mancha venenosa del Gobierno: un anuncio importante como el Súper RIGI quedó empañado por sus problemas judiciales.
Karina Milei lo borró de un acto clave con gobernadores en San Juan. Los mandatarios creen, como Bullrich, que Adorni debería renunciar. Ya no hablan con él y se manejan con Martín Menem o Diego Santilli.
Adorni espera presentar su declaración jurada en algunas semanas, sin fecha definida pese al apuro del Presidente. En su entorno confían en que podrá justificar sus gastos en la Justicia. Según El Destape, tiene preparada una lista con denuncias y demandas por calumnias e injurias contra políticos y periodistas que, según él, lo “difamaron”.

