sábado, mayo 9, 2026

Marcelo Gallardo revolucionó Salta al presenciar el partido de San Martín por la Copa Argentina

La presencia de Marcelo Gallardo alteró la rutina habitual del estadio Padre Ernesto Martearena desde mucho antes del inicio del partido.

En uno de los palcos ubicados sobre una de las tribunas ocupadas por hinchas de San Martín, el ex entrenador de River siguió de cerca la eliminación del “Santo” frente a Banfield por los 16avos de final de la Copa Argentina.

Fue una de sus primeras apariciones públicas después de haber renunciado como entrenador de River y su figura rápidamente se transformó en uno de los focos de atención de la noche en Salta.

Gallardo llegó acompañado por su esposa, Geraldine La Rosa, y varios integrantes de la familia. Entre ellos estuvo un chico rubio que llevaba una camiseta con el nombre “Benjamín” estampado en la espalda y que se movió durante gran parte de la noche junto al entorno más cercano del ex entrenador de River.

Desde el palco, el “Muñeco” siguió cada detalle del encuentro con intensidad, casi sin apartar la mirada del campo de juego y siguiendo muy de cerca lo que su hijo hacía en el campo.

La visita tenía un motivo especial: acompañar a Nahuel Gallardo, que fue titular en San Martín y que además este sábado cumple años. Por ese motivo, antes del inicio del partido hubo un gesto que no pasó desapercibido. Cuando los jugadores salieron rumbo al campo de juego, varios levantaron los brazos y saludaron en dirección a la zona de palcos, en donde estaba ubicada la familia Gallardo. Esa fue una escena que mezcló afecto y complicidad en medio de una noche cargada de tensión.

Durante buena parte del encuentro, “Muñeco” se mostró activo en la zona de palcos. Habló constantemente con quienes lo acompañaban, siguió de pie varios pasajes del partido y hasta respondió algunos saludos de los hinchas de San Martín ubicados en la tribuna cercana.

Una oportunidad

De hecho, varios aprovecharon la cercanía para intentar sacarse fotos con el ex entrenador de River, que observó el encuentro desde un sector con visión privilegiada del estadio salteño.

El desenlace terminó siendo especialmente cruel para Nahuel, para el “Muñeco” y para cada uno de sus seres queridos. Después del empate de Banfield y de una definición por penales cargada de tensión, el lateral quedó marcado por el último remate de San Martín, que fue contenido por Facundo Sanguinetti, y que selló la clasificación del equipo bonaerense. Desde el palco, Gallardo siguió la secuencia con gesto serio y prácticamente sin moverse.

Una vez terminado el partido, el “Muñeco” bajó raudamente hacia la zona cercana a la sala de prensa del Martearena, en donde un centenar fanáticos lo esperaban para saludarlo.

En ese lugar se tomó algunas fotos rápidas, pero evitó hacer cualquier tipo de declaraciones. Después caminó directamente hacia una camioneta blanca que lo aguardaba en el playón de estacionamiento del estadio y abandonó el lugar sin hablar con los medios.

Así terminó una noche extraña para “Muñeco”: lejos de los bancos de suplentes, lejos del protagonismo habitual y observando desde un palco cómo el fútbol también puede golpear desde otro lugar: ver sufrir a un hijo dentro de la cancha.

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