La Dirección de Catastro municipal revisa los antecedentes del edificio de Monteagudo 120, donde una explosión causó una muerte, mientras las pericias buscan determinar el origen del siniestro. La hipótesis principal es una fuga de gas, aunque aún no fue confirmada.
La investigación administrativa evaluará si el inmueble estaba habilitado, si las instalaciones de gas y otros servicios eran seguras y si la obra se completó según el proyecto aprobado. El certificado de Final de Obra es clave para acreditar la regularidad edilicia.
Las primeras inspecciones indican que la estructura general no presenta daños que comprometan su estabilidad, pero esa evaluación no permite aún el regreso de los residentes.
Rubén Fernández, director de Defensa Civil municipal, explicó que tras el incendio los equipos se abocaron a atender urgencias y garantizar la seguridad. “Observé que contaba con las medidas de seguridad y eso permitió una primera intervención hasta que trabajó Bomberos”, señaló, mencionando nichos hidrantes y mangueras que facilitaron el combate inicial del fuego.
Antecedentes de edificios sin habilitación
El caso reavivó el debate sobre construcciones ocupadas sin documentación definitiva. Un relevamiento de 2018 detectó 31 inmuebles sin habilitación en San Miguel de Tucumán, de un total de más de 600. En ese entonces, concejales alertaron sobre garrafas en pasillos y medidores provisorios “de obra” para agua y electricidad.
Jorge Garber, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, afirmó que la entidad no registra denuncias actuales sobre edificios irregulares. “Notificamos a los socios de nuestra cámara, pero no encontramos casos de edificios que no estuvieran en regla”, sostuvo.
La situación del edificio de Monteagudo 120 dependerá de la documentación que reúna Catastro y de los peritajes técnicos, que deberán establecer el origen de la fuga de gas y las condiciones de las instalaciones.

