El vicepresidente de Lithium Argentina, Ignacio Celorrio, aseguró que un precio del litio cercano a los niveles actuales sería “muy positivo” para el país, y confirmó que las inversiones de la compañía en Jujuy y Salta “van para adelante”. La empresa proyecta ampliar su capacidad instalada de 40.000 a casi 200.000 toneladas anuales.
En el marco de la conferencia Fastmarkets Lithium South America, celebrada en Buenos Aires, Celorrio analizó el mercado global del litio, la competencia con China y el rol de las retenciones, al tiempo que detalló el estado de los proyectos Cauchari-Olaroz y Pozuelos-Pastos Grandes.
Precios estables y expectativas de crecimiento
Celorrio consideró que, si el precio del litio se mantiene en los valores actuales, sería beneficioso para Argentina. “Este precio, si se mantiene, sería muy positivo para Argentina”, afirmó. Explicó que los proyectos tienen un costo operativo razonable a estos niveles y que eso habilita la expansión de las operaciones y el avance de nuevos emprendimientos.
Si bien el precio ha bajado en los últimos meses, acercándose más a los u$s20.000 que a los u$s25.000, el ejecutivo señaló que a largo plazo el mercado busca estabilidad para ganar previsibilidad. “El mercado está buscando que no haya grandes variaciones”, indicó.
Oferta y demanda: un equilibrio delicado
Consultado sobre el exceso de oferta, Celorrio reconoció que, en el corto plazo, si toda la producción entrara al mercado, podría cubrir la demanda. Sin embargo, destacó que la demanda sigue creciendo y que las expectativas a mediano plazo son optimistas. “La demanda sigue subiendo y la expectativa de crecimiento a mediano plazo sigue manteniéndose muy optimista”, dijo.
Para el ejecutivo, los precios podrían mantenerse en estos parámetros o incluso un poco más bajos durante algunos años, pero si el sector se consolida, la brecha entre oferta y demanda se sentirá con mayor fuerza.
China y la competencia global
En cuanto al rol de China, Celorrio evitó hablar de una “guerra” por los mercados y prefirió enfocarse en la necesidad mundial de litio para la transformación energética. “Hay una necesidad mundial respecto de que la industria responda a las necesidades que se le plantean”, sostuvo.
El vicepresidente de Lithium Argentina señaló que China tiene una gran capacidad de refinamiento y una cadena de valor que llega hasta la electromovilidad, pero que competir en ese terreno requeriría decisiones y financiamiento muy grandes. En ese sentido, consideró que Argentina debe concentrarse en su potencial: la producción de carbonato de litio a base de salmuera, manteniendo la mirada en los costos operativos.
Retenciones: un paso que el Gobierno podría dar
Para Celorrio, eliminar las retenciones sería una medida favorable para ganar competitividad frente a otros productores como Australia, África o Chile. “Las retenciones no es precisamente algo que te ayuda a ser más competitivo y buscar mercado”, afirmó, y confió en que el Gobierno nacional dará ese paso “cuando sea oportuno”.
Proyectos en marcha: Cauchari-Olaroz y Pozuelos-Pastos Grandes
Lithium Argentina avanza con la ampliación de Cauchari-Olaroz, en Jujuy, que llevará la capacidad instalada de 40.000 a 85.000 toneladas anuales de carbonato de litio. El proyecto ya cuenta con el RIGI aprobado y se están iniciando los trabajos de ingeniería de detalle.
En Salta, la compañía impulsa Pozuelos-Pastos Grandes, un proyecto de 150.000 toneladas anuales dividido en tres etapas de 50.000 toneladas cada una, con una inversión estimada de u$s300 millones por fase. Si bien el RIGI aún no fue aprobado, el proyecto ya fue presentado y se espera la decisión del Gobierno.
Celorrio destacó que Cauchari-Olaroz ha sido un ejemplo a nivel global para los proyectos de salmuera, demostrando que tienen costos operativos atractivos y cumplen con lo prometido. “Estamos pasando de 40.000 toneladas de capacidad instalada a casi 200.000”, resumió.
Respecto al año electoral, el ejecutivo aseguró que las inversiones ya están decididas y que la macroeconomía argentina es más favorable que en años anteriores. “Son decisiones que ya están tomadas y que van para adelante”, concluyó.

