Lionel Messi volvió a jugar con Inter Miami apenas cuatro días después del fallecimiento de su padre, Jorge Messi. El capitán argentino ingresó desde el banco de suplentes en la derrota 3-2 ante León de México por la tercera fecha de la Leagues Cup y fue ovacionado por todo el estadio.
El martes por la noche, Messi dejó Argentina y emprendió el regreso a Estados Unidos, luego de participar junto a su familia de la despedida íntima de su padre en Rosario. Este miércoles, el entrenador Ángel Guillermo Hoyos decidió hacerlo ingresar en el entretiempo del partido disputado en Miami.
Su aparición en el campo de juego fue acompañada por una ovación de todo el estadio, en uno de los momentos más emotivos de su carrera. El regreso se produjo el mismo día en que Messi despidió públicamente a su padre con un sentido mensaje publicado en redes sociales.
El mensaje de despedida
En el comunicado, el astro argentino afirmó que todavía no quiere “caer” en la realidad del momento que atraviesa y contó que durante el Mundial 2026 buscaba llegar a la final para darle tiempo a su padre a recuperarse y poder viajar a verlo, ya que fue el único torneo de su vida en el que Jorge no pudo acompañarlo.
Tras recordarlo como “papá, amigo y representante”, Messi aseguró que siempre lo tendrá “presente”, principalmente al verlo reflejado en sus hijos, a quienes intenta educar de la misma forma en que fue criado por Jorge.
El regreso a Estados Unidos
El futbolista había arribado al país el sábado por la noche, después de conocer la muerte de su padre, ocurrida a las 2 de la madrugada, y el domingo participó de la ceremonia íntima realizada en el cementerio El Prado. Cerca del mediodía, abandonó el lugar.
Jorge Messi murió a los 68 años en un sanatorio de Rosario, donde permanecía internado tras atravesar una prolongada enfermedad. En junio, la familia había informado que atravesaba una “situación de salud” y que se encontraba “bajo seguimiento médico”.
Desde el Sanatorio Centro de Rosario confirmaron la muerte del padre del futbolista y señalaron que, por respeto a la privacidad de la familia, no brindarían detalles sobre “las circunstancias médicas del fallecimiento”.
El delicado estado de salud de Jorge
La situación se había dado a conocer el 18 de junio, después del partido entre la Argentina y Argelia por el Mundial 2026, cuando, tras la emoción de Messi luego de marcar un gol y durante la entrevista pospartido, circularon versiones sobre su estado y hasta ciertos medios comunicaron que había fallecido. Horas después, la familia desmintió su fallecimiento y confirmó que recibía tratamiento.
“La familia Messi informa que Jorge atraviesa una situación de salud. En estos momentos se encuentra bajo seguimiento médico, recuperándose y evolucionando favorablemente dentro del cuadro que presenta”, habían comunicado.
En aquel momento, Messi también se refirió a la situación personal que atravesaba. Tras la victoria 3-0 de la Argentina ante Argelia, en la que marcó tres goles, explicó entre lágrimas el motivo de su emoción: “Fue una cuestión ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles y complicados. Agradecido a la delegación y a todos mis compañeros. Siempre estuvieron a mi lado y me dieron fuerza para que esté bien”, expresó.
El viaje a Rosario tras la final del Mundial
El astro del fútbol argentino ya había dicho presente en Rosario tras la derrota de la Selección argentina ante España en la final del Mundial. Luego del encuentro, abordó un vuelo privado para acompañar a su padre. Permaneció en la Argentina hasta el 29 de julio, cuando volvió a Estados Unidos para reincorporarse a Inter Miami y retomar la actividad deportiva.
El día del fallecimiento, el capitán de la Selección tenía previsto disputar un partido, pero decidió viajar a Rosario para permanecer junto a su familia. El delicado estado de salud de su padre también había impedido que Jorge Messi y Celia Cuccittini, madre de Lionel, viajaran a Estados Unidos durante el Mundial para acompañar al futbolista, como habían hecho en otras oportunidades.
Además de Lionel, Jorge Messi era padre de Matías, Rodrigo y María Sol. Tuvo un papel central en la carrera de su hijo y se instaló junto a él en Barcelona hace más de dos décadas, cuando Lionel comenzó a dar sus primeros pasos como futbolista.

