El PAMI acordó con el Ministerio de Salud de la Nación su incorporación al Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV). La medida busca agilizar la respuesta ante emergencias cerebrovasculares y ordenar las derivaciones de los afiliados.
Qué implica el nuevo circuito de atención
El convenio, firmado entre el organismo y la cartera sanitaria nacional, integra a los beneficiarios de PAMI a una red de establecimientos preparados para diagnóstico, tratamiento y rehabilitación. El objetivo es reducir los tiempos de espera y evitar traslados innecesarios.
Además, se establecen mecanismos de coordinación entre los distintos efectores de salud, con herramientas para identificar rápidamente cada caso y decidir dónde debe atenderse al paciente.
En qué consiste el PRONAC-ACV
El programa apunta a conformar una red de centros de salud capacitados para atender accidentes cerebrovasculares según el nivel de complejidad. Incluye centros acreditados y redes regionales que organizan las derivaciones entre hospitales y otros efectores.
La propuesta contempla protocolos para tratamientos de reperfusión y otras intervenciones de alta complejidad, además de herramientas digitales para registrar casos y hacer seguimiento posterior.
Cómo funcionará el Código ACV Nacional
Una de las herramientas centrales es el Código ACV Nacional, un sistema de alerta que se activa ante un posible accidente cerebrovascular. Al dispararse, pone en marcha el circuito de atención y comunica la situación a los actores intervinientes.
Para los afiliados de PAMI, esta alerta permitirá iniciar la coordinación y definir rápidamente el establecimiento al que será trasladada la persona.
Rol de PAMI y del Ministerio de Salud
PAMI deberá recibir las alertas del Código ACV Nacional y coordinar los traslados de sus afiliados hacia los centros correspondientes. También organizará las derivaciones para garantizar la continuidad de la atención dentro de la red, pudiendo establecer acuerdos con autoridades provinciales, municipios y otros financiadores.
El Ministerio de Salud mantendrá la conducción técnica del programa, estableciendo criterios de funcionamiento, acreditando establecimientos y supervisando el cumplimiento de estándares.
Por qué la rapidez es clave ante un ACV
En un ACV, el tiempo es determinante porque algunas intervenciones dependen de que el paciente llegue rápido a un centro con capacidad para estudios y tratamientos especializados. La coordinación entre emergencias, centros de salud y financiadores busca evitar demoras.
La red organizada permite establecer circuitos predefinidos ante una alerta. La estrategia también apunta a ampliar la cobertura territorial con hospitales públicos, provincias y municipios, generando circuitos regionales de atención.
Para los afiliados de PAMI, esta incorporación significa una mayor articulación de los recursos disponibles frente a una emergencia cerebrovascular, desde la primera alerta hasta la derivación y el seguimiento.

