Representantes de Aetat y UTA reanudan este martes las negociaciones salariales en medio de la amenaza de un paro de colectivos. La falta de una propuesta concreta de mejora y la demora en el Concejo Deliberante para tratar el aumento del boleto profundizan el conflicto.
Los empresarios del transporte, nucleados en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), volverán a sentarse con los delegados de la Unión de Tranviarios Automotor (UTA) para intentar destrabar la crisis. Hasta ahora, las conversaciones no lograron acercar posiciones.
El principal punto de fricción es la actualización salarial de los choferes, que los empresarios condicionan a un aumento en la tarifa del boleto. Sin embargo, el pedido de suba aún no tiene fecha de tratamiento en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán.
Fuentes sindicales advierten que, de no haber avances concretos en las próximas horas, el conflicto podría escalar a una medida de fuerza. “La paciencia de los trabajadores tiene un límite”, señalaron desde UTA.
Por su parte, desde Aetat insisten en que la ecuación económica del sector es insostenible sin una recomposición tarifaria. “No podemos pagar más salarios si el boleto no se actualiza”, argumentaron.
La reunión de este martes es clave para definir si el servicio de colectivos continuará operando con normalidad o si los usuarios deberán prepararse para una interrupción. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los pasajeros que dependen del transporte público.
El conflicto se da en un contexto de inflación que erosiona el poder adquisitivo de los trabajadores y de costos crecientes para las empresas. La resolución del conflicto parece depender de una decisión política que despeje el camino para el ajuste tarifario.

