La Subdirección de Áreas Naturales Protegidas de Tucumán colocó cámaras trampa en el Parque Provincial Aconquija para registrar la biodiversidad sin alterar el ambiente. Los dispositivos fueron adquiridos con fondos de la Ley de Bosques.
La iniciativa es parte de un trabajo articulado entre la Subdirección de ANP, la consultora Lucía Krapovickas y el Instituto de Ecología Regional (IER-CONICET/UNT), con la participación de Ricardo Grau, Ana Sofía Nanni y Agustín Cebe.
Según explicaron los especialistas, la ubicación de las cámaras respondió a criterios técnicos para optimizar el registro de fauna en horarios diurnos y nocturnos. “La puesta en funcionamiento de estos dispositivos representa un avance significativo para el sistema de monitoreo del Área Natural Protegida”, señalaron desde la Subdirección.
La información recolectada permitirá conocer la distribución, presencia y comportamiento de las especies, y servirá para planificar el uso público, fortalecer la conservación y detectar amenazas. Además, el monitoreo continuo evaluará el uso de senderos por la fauna y consolidará una base de datos para futuras acciones de gestión y educación ambiental.
El Parque Provincial Aconquija, creado en 1936 mediante la Ley Provincial Nº 1672, está ubicado en el departamento Yerba Buena, a pocos kilómetros de la capital. Con 240 hectáreas, protege un sector de las Yungas tucumanas correspondiente a la Selva Montana. Por su cercanía con la ciudad y su alta afluencia de visitantes, es uno de los espacios naturales más representativos de la provincia.
Las autoridades de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos destacaron: “Estas acciones reafirman el compromiso del Gobierno de Tucumán con la conservación del patrimonio natural provincial, promoviendo el fortalecimiento de las capacidades de gestión, el monitoreo permanente de la biodiversidad y la generación de información científica”.

