El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, rubricaron este lunes un convenio con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, para transferir a la provincia rutas nacionales y el Tren del Valle. La firma se concretó a las 13 y forma parte de la estrategia del Gobierno para recomponer el diálogo con los gobernadores.
El acuerdo contempla la cesión de las rutas nacionales 22 y 151 a la órbita provincial. La primera une Río Colorado con Cipolletti, mientras que la segunda conecta Cipolletti con el límite con La Pampa. En total, son unos 560 kilómetros de corredores estratégicos para el Alto Valle y para el transporte de la producción hidrocarburífera vinculada a Vaca Muerta.
Además, se acordó el traspaso del Tren del Valle, con un período de transición de seis meses antes de que la provincia asuma su operación.
La cesión de las rutas será por 20 años, el mismo plazo que se pactó con otras provincias, aunque Río Negro había reclamado inicialmente 30. Weretilneck aceptó ese punto a pedido de Santilli, a cambio de otros compromisos asumidos por la Nación. La firma de este lunes se produce después de un primer intento frustrado: a fines de julio estaba prevista una rúbrica que se pospuso por diferencias entre las partes.
Antes de la firma, Santilli participó de la apertura del NQN Day en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires, un evento para presentar ante inversores las potencialidades de Neuquén, con Vaca Muerta como principal atractivo.
Ambas actividades se enmarcan en el intento de la Casa Rosada por reconstruir puentes con los gobernadores tras el traspié legislativo por la ley de Tierras, que evidenció el poder de fuego de los mandatarios provinciales como árbitros de las votaciones en el Congreso.
Diálogo con los gobernadores
El antecedente más resonante de la última semana fue el “acuerdo histórico” firmado el martes con los diez distritos del Norte Grande por zona cálida, un esquema de subsidios a las tarifas eléctricas para regiones con temperaturas altas y muy altas. El convenio eleva el bloque subsidiado para las zonas muy cálidas de 300 a 550 kWh, y para las zonas cálidas, de 150 a 300 kWh, durante el período de noviembre a abril.
Ese acuerdo se instrumentará por resolución, sin pasar por el Congreso. En paralelo, el Gobierno negocia en el Senado la modificación del régimen de zona fría, que dejaría afuera a localidades de Córdoba, San Luis, Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza, aunque algunos senadores todavía dudan su voto ante el impacto en sus distritos.
Con la Patagonia, la estrategia fue distinta: el sistema de subsidios al gas se mantendrá sin cambios, según confirmó el gobernador neuquino Rolando Figueroa tras reunirse por separado con Caputo y Santilli. Figueroa obtuvo, además, el traspaso de obras a su provincia —incluidos inmuebles del extinto Procrear— y a cambio anticipó su respaldo a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y a la reforma electoral.
Caputo, por su parte, se involucró de manera directa en las negociaciones con el NOA: fue anfitrión de un encuentro con Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco). Días antes, había viajado junto a Santilli a Catamarca para firmar con Jalil y con el santiagueño Elías Suárez el acuerdo por el sistema de acueductos Abilgasta.

