La Prefectura Naval Argentina oficializó este martes la intimación a 536 trabajadores del practicaje y pilotaje para que retomen de inmediato sus tareas, en medio de una medida de fuerza que mantiene detenidos a más de 150 buques en los puertos del país.
La decisión se publicó en el Boletín Oficial mediante un edicto, luego de que los profesionales del sector iniciaran un paro por tiempo indeterminado en rechazo al Decreto 690/2026, que modificó el régimen del servicio. Los trabajadores anunciaron que no asistirán a embarcaciones argentinas ni extranjeras hasta que el Poder Ejecutivo suspenda o derogue esa regulación.
Intimación y sanciones
En el texto oficial, la Prefectura notificó e intimó a los profesionales incluidos en el anexo a ponerse de inmediato a disposición para cumplir “de manera regular y reglamentaria” las funciones previstas en el reglamento aprobado por el Decreto 690/2026, bajo apercibimiento de sanciones. Además, recordó que actúa como autoridad con responsabilidad operativa y disciplinaria sobre la aplicación del reglamento para ríos, puertos, pasos y canales del país.
La intimación advierte que el incumplimiento podrá dar lugar a sanciones disciplinarias y posibles denuncias penales. Para ello cita el artículo 190 del Código Penal, que prevé penas de dos a ocho años de prisión para quien ponga en peligro la seguridad de una nave, y el artículo 194, que sanciona a quien impida o entorpezca el normal funcionamiento del transporte por agua.
El conflicto por el Decreto 690/2026
La medida de fuerza se originó tras la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, impulsado por el Gobierno nacional para reemplazar el régimen de practicaje vigente desde 1991. La normativa crea un registro abierto de profesionales administrado por la Prefectura, permite a los usuarios elegir libremente a sus prestadores, elimina restricciones para el ingreso de nuevos profesionales y otorga a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) la facultad de fijar tarifas máximas y exigir la publicación de los precios del servicio.
Además, la regulación elimina la segmentación geográfica que obligaba a cambiar de práctico durante un mismo recorrido, flexibiliza las condiciones para el traslado de estos profesionales, amplía los casos en los que algunos buques quedan exceptuados de contratar el servicio e incorpora mecanismos para garantizar la continuidad de la actividad ante situaciones excepcionales.
Impacto en los puertos
La medida de fuerza ya tiene impacto sobre el comercio exterior. Según datos del Centro de Navegación, al menos 140 buques permanecen pendientes de confirmación del servicio de practicaje y pilotaje, mientras distintas operaciones portuarias están demoradas por la falta de profesionales habilitados para realizar las maniobras de ingreso y salida de las embarcaciones.
Los principales puertos del país permanecen paralizados luego de que el Gobierno nacional desregulara el servicio mediante el decreto. Como respuesta, gran parte de los prácticos dejaron de aceptar nuevos servicios en rechazo a la norma impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Según fuentes de la agroindustria, más de 150 buques permanecen detenidos a la espera de poder ingresar o salir de los puertos. “Los barcos están parados porque requieren la asistencia del práctico para moverse”, resumió una fuente ligada al negocio de la agroexportación.
En ese contexto, desde la Cámara Argentina de Energía (CADE) señalaron que las operaciones portuarias de sus empresas asociadas se encuentran momentáneamente interrumpidas debido a la “indisponibilidad de prácticos por un conflicto cuyas causas son ajenas al sector que representan”, una situación que, advirtieron, podría generar dificultades de abastecimiento por inconvenientes en el transporte.

