El superávit fiscal que pregonan Javier Milei y Luis Caputo tiene un costo concreto para los bomberos voluntarios de todo el país. El Poder Ejecutivo les adeuda fondos por casi 60 mil millones de pesos correspondientes a 2025 y lo que va de 2026, mientras los cuarteles se quedan sin recursos para operar.
Este lunes, el diputado nacional del peronismo Marcelo Mango presentó un proyecto de resolución para exigirle a Milei que distribuya de inmediato los fondos remanentes del ejercicio 2025. Lo acompañaron los legisladores Adriana Serquis, Hugo Yasky, Jorge Araujo Hernández, Carlos Castagneto, Raúl Hadad, Claudia Palladino y Cristian Andino, todos de Unión por la Patria.
“En Río Negro y en toda la Patagonia, las grandes distancias, los incendios forestales, las emergencias climáticas y la dispersión territorial hacen que, en muchos casos, los bomberos sean la primera y única respuesta ante una emergencia”, sostuvo Mango, que es rionegrino.
Según información oficial que obtuvieron los diputados de la Dirección de Presupuesto de la Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Seguridad, los fondos remanentes de 2025 ascienden a casi 60 mil millones de pesos. De ese total, más de 40 mil millones fueron incorporados por el Gobierno a una partida calificada como “no ejecutable”, lo que impidió su distribución. El saldo restante quedó en un limbo administrativo.
“No estamos frente a recursos discrecionales del Poder Ejecutivo ni ante una caja disponible para mejorar artificialmente el equilibrio fiscal. Se trata de fondos previstos por la Ley 25.054 que son recaudados para sostener el funcionamiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios”, reclamó Mango.
En la Legislatura bonaerense, la diputada radical Priscila Minnaard le pidió al gobernador Axel Kicillof que interceda ante la administración de Milei para regularizar los pagos. Mientras tanto, las protestas se multiplican en todo el país.
Protestas en todo el país
En Tucumán, los cuarteles se declararon en estado de alerta y anunciaron una reducción de servicios extraordinarios para la próxima semana. El lunes 27 harán un sirenazo y una movilización a la Casa de Gobierno. “La Nación no está girando los fondos. Es mucha plata y no es que pedimos plata aparte, es plata nuestra, que pertenece a bomberos voluntarios, con caja única”, dijo José Rinaldi, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Tucumán.
En San Juan, una movilización pacífica de bomberos en el Centro Cívico terminó reprimida por la Policía, que intentó detener a Sergio Cuello, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios. Reclaman obra social, un reconocimiento económico vitalicio para quienes cumplan 25 años de servicio y fondos para equipamiento e infraestructura.
En El Calafate, hace tres semanas, una caravana de vehículos recorrió la ciudad encabezada por una autobomba. “Nosotros estamos peleando por una recomposición salarial. Es un reclamo justo y genuino”, afirmó el suboficial Jorge Alarcón.
En el sur de la provincia de Buenos Aires, el cuartel de Bomberos Voluntarios del balneario Marisol está al límite. Su presidenta, Elsa Gobea, dijo que subsisten “en la línea de lo justo” gracias al auxilio del municipio de Coronel Dorrego y la solidaridad de una comunidad de apenas 200 residentes estables.
Las escenas se repiten en todo el país: cuarteles que se vacían mientras el Estado acumula recursos que deberían sostenerlos. Una política de equilibrio fiscal basada en el desfinanciamiento de los bomberos, la educación, la salud y la asistencia social parece lejos de ser sostenible.

