martes, julio 14, 2026

Quemas controladas de caña: solo cinco horas al día y a más de un kilómetro de zonas urbanas

La Subsecretaría de Medio Ambiente y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) presentaron un protocolo técnico transitorio para regular las quemas controladas de caña de azúcar en Tucumán, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y proteger la salud pública.

El documento establece restricciones horarias, distancias mínimas y condiciones meteorológicas para autorizar la práctica. La quema se considera una herramienta de transición para pequeños productores y minifundistas que aún no pueden adoptar la cosecha en verde. Según el protocolo, busca “dar una solución temporal a un problema socioambiental de la provincia, hasta que se encuentren soluciones técnicas y productivas a la cosecha de caña de azúcar de pequeños cañeros y minifundios de Tucumán”.

Restricciones y distancias

Queda prohibido realizar quemas a menos de 1.000 metros de zonas urbanas, escuelas, hospitales y aeropuertos; a menos de 100 metros de rutas nacionales y provinciales asfaltadas; y a menos de 500 metros de áreas protegidas, parques, yungas y bosques nativos.

En materia de seguridad vial, el protocolo advierte que el humo sobre las rutas puede provocar accidentes por pérdida de visibilidad. Por eso, prohíbe iniciar una quema cuando el viento pueda desplazar el humo hacia caminos transitados o establecimientos educativos y sanitarios.

Ventana horaria y condiciones meteorológicas

Las quemas solo podrán realizarse entre las 10.30 y las 15.30, un lapso de cinco horas. Se evitan así las primeras horas de la mañana y el final de la tarde, cuando la inversión térmica impide la dispersión del humo y favorece su desplazamiento a baja altura.

Además, deben cumplirse condiciones específicas: vientos constantes de entre 8 y 25 kilómetros por hora, dirección estable del viento y humedad relativa de entre el 30% y el 55%. Si el viento cambia y el humo se dirige hacia una zona sensible, el protocolo ordena extinguir el fuego de inmediato.

Requisitos administrativos

Los productores deberán elaborar un mapa del lote a intervenir, identificar las áreas sensibles en un radio de 20 kilómetros y notificar la quema con al menos 48 horas de anticipación a Bomberos, Defensa Civil o la Policía. La operación se considerará finalizada cuando no se registre humo durante al menos una hora.

El protocolo surge en medio del renovado debate sobre el uso del fuego en la cosecha cañera. Durante el acto de inicio de la zafra del ingenio La Trinidad, pequeños productores y minifundistas plantearon las dificultades económicas y operativas para abandonar la quema. El proyecto fue presentado en la Legislatura con el objetivo de compatibilizar la actividad cañera con la protección del ambiente.

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