En medio de la crisis industrial, el Gobierno nacional simplificó la importación de maquinaria usada mediante el Decreto 483/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial. La medida busca aumentar la productividad del sector frente a la caída de la importación de bienes de capital.
Firmado por Javier Milei, Manuel Adorni y Luis Caputo, el decreto modifica el Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas, una herramienta destinada a empresas con proyectos de inversión industrial. El cambio alcanza a compañías que importen maquinaria usada como parte de una línea de producción completa y autónoma, siempre que el proyecto sea aprobado por la Secretaría de Industria, dependiente del Ministerio de Economía.
“La medida facilita el acceso a equipamiento y tecnologías industriales usadas con el fin de mejorar la competitividad de los productos industriales”, afirmó la Secretaría de Industria en un comunicado. Según datos del Indec, en lo que va del año la importación de bienes de capital cayó un 7% en valor y un 13% en cantidades respecto al mismo período del año pasado, producto de la baja competitividad por el atraso del dólar, la desregulación comercial y la caída del consumo interno.
Beneficios fiscales y nuevos requisitos
Los bienes usados importados bajo el régimen tributarán únicamente el 25% de los aranceles correspondientes y quedarán exceptuados del pago de la tasa de comprobación de destino (2%) y de la tasa de estadística (3%).
Además, se redefine el concepto de línea de producción, eliminando la exigencia de que su componente principal sea usado, y se incorporan líneas destinadas a la generación de energía eléctrica y almacenes inteligentes.
La antigüedad admitida para bienes reconstruidos o actualizados se extiende hasta 30 años, y se reduce del 30% al 10% el requisito de compra de bienes nacionales sobre el valor FOB de los importados.
Control y sanciones
Se reemplaza el esquema de auditorías por un sistema de rendición de cuentas a través de profesionales certificados, lo que reduce plazos y brinda certeza en la gestión. Una vez vencido el plazo para importar y poner en marcha el proyecto, la firma tendrá hasta seis meses para presentar la rendición. En materia sancionatoria, se endurece el control, con la amenaza de ejecución total de garantías en caso de incumplimientos.

