El entrenador de Nueva Zelanda, Darren Bazeley, minimizó el contexto político del debut de su equipo en el Mundial, el lunes ante Irán, y aseguró que sus jugadores están centrados exclusivamente en el fútbol a pesar de la atención global que rodea al encuentro.
El partido del Grupo G, que se disputará en Los Ángeles, llega después de meses de conflicto y un día después de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo de paz. Sin embargo, Bazeley insistió en que su equipo lo trató como un partido más.
“Para ser sinceros, lo hemos tratado como un partido normal”, declaró el domingo. “Nos preparamos igual para todos los partidos que jugamos, y no hemos hecho nada diferente para este partido. Para nosotros, es un partido importante porque es un partido del Mundial, y queremos hacerlo bien aquí”.
El capitán Chris Wood, máximo goleador histórico de Nueva Zelanda, coincidió con su entrenador. “Lo único en lo que nos hemos centrado es en el fútbol”, afirmó el delantero. “Una vez que entras al campo, nada más importa”.
Se espera que el partido atraiga a una gran multitud de la diáspora iraní en Los Ángeles, aunque no está claro cuánto apoyo recibirá una afición dividida políticamente. Bazeley, no obstante, celebró la perspectiva de un gran ambiente: “Todos prefieren jugar ante grandes multitudes y en un gran ambiente. Para eso hemos venido al Mundial”.
Este partido marca el regreso de Nueva Zelanda al Mundial tras 16 años de ausencia. “Hemos esperado mucho tiempo para estar aquí”, dijo Bazeley. “Estamos emocionados”.
Nueva Zelanda se enfrenta a Irán, que ocupa el puesto 20 del ranking mundial y mantuvo un invicto en la clasificación asiática. Pero Wood señaló que el torneo ha mostrado que las diferencias entre selecciones son mínimas. “Es emocionante que casi todos los partidos hayan sido bastante reñidos y que todo el mundo haya tenido la oportunidad de ganar. Eso nos da confianza”, concluyó.

