El dirigente empresarial y social Fernando Bach falleció a los 82 años, dejando un legado de iniciativas para el desarrollo de Tucumán. Su capacidad para transformar ideas en acciones marcó a quienes compartieron proyectos con él.
Bach fue uno de los impulsores de la Fundación del Tucumán, espacio donde junto a otros profesionales pensó el futuro de la provincia. El ingeniero José Manuel García González, quien colaboró estrechamente con él, recuerda especialmente el foro “Refundar Tucumán”, realizado en el Teatro San Martín, que reunió a tucumanos destacados de distintos ámbitos para transmitir un mensaje de esperanza.
“Ponía fuerza y convicción para llevar adelante iniciativas importantes para Tucumán”, señaló García González. Entre otras acciones, mencionó una misión institucional a Estados Unidos con empresarios y dirigentes políticos para mostrar las potencialidades de la provincia ante organismos internacionales.
Vocación cultural y empresarial
Su compromiso también se expresó en la organización de visitas de personalidades como el escritor Mario Vargas Llosa, que llegó a Tucumán en la década de 1990 gracias a gestiones de Bach. Como presidente fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) Tucumán, impulsó el legado de Enrique Shaw, empresario reconocido como Venerable por la Iglesia Católica, promoviendo un liderazgo basado en la ética y la responsabilidad social.
Pasión por el rugby
Otra de sus grandes pasiones fue Tucumán Rugby. Integrante de una familia ligada al club, fue jugador de Primera División y del seleccionado tucumano en los años 60, como pilar. Luego asumió roles dirigenciales y participó en obras como la construcción de la pileta y las canchas de tenis. En 1979 recibió el CAP en reconocimiento a su trayectoria.
El club expresó su pesar en un comunicado, destacando su participación en el desarrollo de la sede actual y en numerosas acciones para consolidar la institución. García González lo definió como “un gran luchador y un hombre comprometido con su provincia”. Más allá de los reconocimientos, Fernando Bach deja el recuerdo de alguien que entendió que amar Tucumán implicaba involucrarse, convocar y construir.

