El Gobierno Nacional lanzó el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino (ARMA), que se financiará con fondos de la venta de bienes del Estado y de privatizaciones de empresas públicas.
La medida fue oficializada mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU) firmado por el presidente Javier Milei y todo su Gabinete. El plan apunta a recuperar capacidades operativas, desarrollar infraestructura estratégica y actualizar el equipamiento de las Fuerzas Armadas, en un contexto que el Ejecutivo define como de creciente complejidad geopolítica y tecnológica.
Entre los fundamentos, el Gobierno menciona el deterioro del equipamiento militar, la necesidad de adaptarse a nuevas amenazas como ciberataques o conflictos asimétricos, y las limitaciones presupuestarias que habrían reducido la capacidad de inversión en el área.
Cómo se financiará el plan
El esquema de financiamiento establece que el 10% de los ingresos generados por la venta, concesión o uso de inmuebles del Estado nacional será destinado al Ministerio de Defensa. Ese porcentaje se eleva al 70% cuando los bienes enajenados hayan estado previamente bajo la órbita de esa cartera, a cargo del ministro Carlos Presti.
Además, el decreto dispone que otro 10% de los fondos obtenidos por privatizaciones de empresas públicas —en el marco de la Ley Bases— será afectado al mismo destino, como una fuente adicional de financiamiento.
Los recursos deberán utilizarse en programas de reequipamiento, modernización tecnológica, obras de infraestructura y recuperación de capacidades del sistema de defensa nacional. Según el texto, estos fondos no reemplazan al Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), sino que lo complementan.
El decreto también instruye al Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas a presentar, en un plazo de 90 días, un listado de necesidades urgentes en materia de equipamiento y capacidades, que deberá ser evaluado por el Ministerio de Defensa para su implementación.
Milei reconoció una “deuda salarial” con los militares
El 2 de abril pasado, durante el acto por el aniversario del comienzo de la guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei leyó un breve discurso en el que reconoció una “deuda salarial” con los militares. También confesó problemas con la obra social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y adelantó cambios en su funcionamiento.
“Somos conscientes de que hay una deuda en lo salarial con las Fuerzas Armadas. Un país que busca ser protagonista en el plano global necesita fuerzas bien pagas y equipadas a la altura de lo que el contexto global demanda. Dentro del marco del equilibrio fiscal, reafirmamos el compromiso de este Gobierno de llevar a cabo la reconstrucción de nuestras fuerzas armadas. Es un proceso que llevará tiempo”, sostuvo Milei durante el acto en el barrio porteño de Retiro.
“Se está abordando con responsabilidad la crisis estructural de la obra social militar. Estamos haciendo mediante una reorganización institucional que prioriza la cobertura médica de personal y sus familias, limita el gasto administrativo y garantiza una transición ordenada”, agregó el Presidente.

