El Gobierno nacional decidió apostar fuerte a la causa Malvinas como eje de una nueva agenda política, en un contexto de crisis económica interna y en medio de una escalada diplomática con China. La movida, impulsada desde la Casa Rosada, busca desviar la atención de los problemas de bolsillo y, al mismo tiempo, generar un frente de unidad que incomode a la oposición.
Según trascendió, la administración de Javier Milei aprovechó el impulso del presidente estadounidense Donald Trump para acelerar un anuncio que el asesor presidencial Santiago Caputo venía trabajando desde hacía meses. La estrategia comunicacional ya está en marcha: un grupo de funcionarios saldrá en los próximos días a respaldar la medida y a instalar el tema en los medios.
El equipo designado incluye al jefe de Gabinete, Diego Santilli; al canciller Pablo Quirno; a la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; y al ministro de Defensa, Carlos Presti. Todos ellos tendrán la misión de amplificar el mensaje presidencial y de confrontar con quienes cuestionen la iniciativa.
En el oficialismo ya anticipan el tono de la discusión: “El que está en contra del anuncio trabaja para la corona británica”, es el mensaje interno que circula para atacar, sobre todo, al peronismo en este debate.
Una victoria en redes y miradas internas
En la Casa Rosada se mostraron exultantes tras la cadena nacional. Creen que el mensaje logró penetrar en la sociedad y que se cumplió el objetivo de instalar un tema, cambiar la agenda y sumar apoyos en sectores donde Milei carecía de respaldo. Para el oficialismo, después de un 2026 en el que los libertarios perdieron terreno durante todo el año, esta es su primera victoria en las redes sociales.
Sin embargo, la movida también generó sospechas puertas adentro. Desde el sector vinculado al karimenemismo desconfían de Santiago Caputo y de su aparato de trolls. “La prenden y la apagan la máquina troll cuando él quiere y solo para defender a su gente”, acusan al asesor. Y agregan que ayer quedó demostrado que el mecanismo funciona así, lo que expuso las internas y provocó críticas internas.
Caputo desplegó todos sus recursos para amplificar el mensaje: activó su potencia en Twitter con los trolls a pleno, impulsó un hashtag y reactivó sus contactos con medios para darle más fuerza a la cadena nacional. La expectativa era alta y, según los primeros estudios digitales, el resultado fue “positivo” para Milei.
Tensión con China: el tuit de Carreira y la citación a la embajada
Mientras en el plano internacional Milei intenta complacer a Trump, por otro lado acumula conflictos. El último episodio sumó más roces con China, luego de que la Cancillería de ese país convocara al embajador argentino, Marcelo Suárez Salvia, a una reunión urgente.
El motivo fue el polémico tuit de Juan Pablo Carreira, director de comunicación digital de Presidencia y conocido en las redes como Juan Doe, quien acusó a China de haber causado la tragedia en Nepal que dejó más de mil muertos, tras el desprendimiento de un bloque de hielo en el Himalaya.
Como Suárez Salvia estaba de vacaciones, a la reunión asistió el consejero Guillermo Alberto Simunovich. Fuentes de Cancillería revelaron a El Destape que “le realizaron una fuerte queja”. Además, los diplomáticos chinos aprovecharon el encuentro para plantear otros reclamos: “En la reunión, los chinos también se quejaron por la exclusión de compañías chinas de licitaciones internacionales y las crecientes hostilidades hacia ellos. También recordaron los contactos de funcionarios de Milei con los representantes de Taiwán”, detallaron las mismas fuentes.
Pero el conflicto no termina ahí. El gobierno chino también dejó saber su malestar al enterarse de que, en plena controversia por el tuit de Carreira, Suárez Salvia planea visitar Xinjiang, un territorio que China considera conflictivo por la presencia de una minoría étnica musulmana opositora. Para Pekín, se trata de una provocación más del embajador argentino.

