miércoles, septiembre 9, 2026

Jorge Macri define el calendario electoral porteño y Navidad aparece como fecha límite

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, tiene en sus manos la decisión sobre el calendario electoral del año próximo. La intención actual es votar en simultáneo con las elecciones nacionales, aunque para eso necesita asegurar un acuerdo con La Libertad Avanza (LLA) en el distrito.

El 2027 se presenta como un año bisagra para el PRO en la Ciudad. Por primera vez desde 2007, las elecciones a jefe de Gobierno se desarrollarán con un escenario abierto en materia de alianzas y resultados. Sin una victoria asegurada de antemano, Macri deberá mover todos los engranajes de la gestión para asegurar su continuidad.

La estrategia del PRO: unificar con Nación

El plan A del alcalde es no repetir el esquema de 2025, cuando ordenó adelantar los comicios a mayo para evitar un posible arrastre de la economía nacional hacia la boleta libertaria. En aquel entonces, los indicadores anticipaban una buena performance de la actividad para octubre, lo que podía beneficiar a LLA. Esa decisión derivó en una derrota imprevista y generó tensiones con Nación.

Por estas horas, la posición del PRO es sostener los comicios unificados con Nación, ya que ven con optimismo las negociaciones que llevan adelante con Karina Milei para llegar a un acuerdo que sirva como bloque de contención del peronismo porteño. Macri apunta a competir como cabeza de lista en una boleta que podría incluir un nombre libertario en el segundo escalón: Pilar Ramírez es uno de los apellidos que está sobre la mesa.

El jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, fue quien reveló en primera instancia que la posición del oficialismo es realizar los comicios porteños “en el mismo momento que la elección presidencial”, dejando entrever que ese sería el principal camino elegido para 2027. Además, remarcó que están abiertos a construir un nuevo frente “que pueda ayudar a hacer avanzar la agenda” de Macri.

La decisión final la tendrá el jefe de Gobierno, que debe convocar por decreto a las elecciones para cargos ejecutivos y legislativos del año próximo. Macri dejó en claro que su objetivo es reelegir y que LLA debe formar parte de un frente con el PRO para evitar “volver al pasado”. “No podemos permitir que el kirchnerismo vuelva”, suele repetir como argumento, pese a que el sector afín a Cristina Kirchner nunca gobernó la Ciudad.

En ese marco, el PRO negocia a nivel nacional un acercamiento con LLA para ir juntos en CABA, pero con una condición clara: el expresidente Mauricio Macri, titular del partido, está a favor de una alianza siempre y cuando los libertarios no presenten un candidato propio en el distrito. Es decir, la Ciudad y las provincias que gobierna el PRO deben quedar en manos del PRO.

Navidad, el deadline para definirse

“Es probable que para noviembre haya novedades”, afirmó una persona con despacho en Uspallata, que confesó que la opción con más peso actualmente es sostener el calendario tal cual está previsto, es decir, en simultáneo con la elección nacional en la que se definirá el futuro de Javier Milei en la Presidencia.

Otra fuente, en cambio, sostiene que Macri no tomará ninguna definición hasta que se resuelva la discusión sobre el Presupuesto 2027 de CABA, que comenzará este mes en la Legislatura y culminará a principios de diciembre. Para su aprobación, el PRO necesitará los 14 votos libertarios. Plantear un desdoblamiento en ese contexto podría perjudicar la hoja de ruta económica del último año de mandato.

Cuando Macri desdobló las elecciones de 2025, lo hizo en la última semana de diciembre de 2024, tras conseguir la aprobación del Presupuesto 2025 con los votos en plena madrugada de Ramiro Marra, Eugenio Casielles y Jorge Reta, una decisión que provocó la ruptura del bloque de LLA.

De repetirse el escenario, Navidad aparece como deadline, ya que la ley Electoral también apremia. El artículo 58 indica que “el jefe de Gobierno debe efectuar la convocatoria a elecciones generales al menos 185 días corridos antes de su realización” y que deben celebrarse “con una antelación no menor a 40 días previos a la finalización del mandato”. La segunda vuelta debe realizarse dentro de los 30 días posteriores a la general.

Si la definición se estira demasiado, podría pisarse con las PASO nacionales. Por el contrario, adelantar los comicios implicaría una nueva ruptura con los libertarios, lo que dejaría al PRO sin votos clave en la Legislatura durante 2027.

Imagen y economía: dos claves para la elección

Un importante dirigente del PRO afirmó que a Macri le conviene estirar lo más posible la discusión con LLA sobre un eventual acuerdo, porque su imagen está en crecimiento y el devenir económico del Gobierno nacional es incierto. “Tocamos fondo en 2024 y ahora las encuestas muestran que estamos en el mejor momento de la gestión”, aseguró.

En la Legislatura coinciden con esa percepción y apuntan al cambio de narrativa. “No solamente mejoró la gestión, sino también la percepción de la Ciudad. Mucho tiene que ver la comunicación. La gente compró la narrativa de ‘Ley y Orden’ en todo sentido: en los desalojos y en los piquetes, pero también en la salud y en la prioridad al porteño”, aseguran.

Pese al repunte en la imagen, un relevamiento reciente muestra complicaciones económicas en el distrito: desde 2023 se perdieron 17 mil empleos industriales y cerraron más de 650 empresas del sector manufacturero, según un informe de USINA. En el último año, CABA perdió 27.907 empleos formales y quedó segunda en la lista de provincias con mayor caída, detrás de Buenos Aires.

En el primer trimestre, la actividad mostró un crecimiento interanual del 0,7%, impulsada por el sector financiero, pero registró caídas en industria y comercio. El escenario evidencia una desaceleración de la economía luego del alza de 4,4% de 2025.

Si Macri decide desdoblar, CABA se sumará a Tucumán, la única provincia que hasta ahora resolvió adelantar sus comicios para el 9 de mayo. También acompañará a Chaco, que por su Constitución debe votar separado de Nación. Catamarca, en cambio, confirmó que votará junto a Nación, y se esperan definiciones de otras provincias en los próximos días.

La elección para jefe de Gobierno del año que viene será la primera en mucho tiempo que el PRO no dará por ganada de antemano, una novedad para el partido que gobierna el distrito hace 19 años de forma ininterrumpida. “Es algo nuevo para el PRO, que viene gobernando hace casi dos décadas. El año que viene será ‘nos quedamos o nos vamos'”, sentencian en el macrismo.

Las dudas no solo pasan por la pérdida de votos hacia los libertarios y la dificultad para reconstruirse como fuerza hegemónica, sino también por los escenarios que se abrirían si no hay acuerdo con LLA. Del otro lado estarán el peronismo, que busca ampliarse hacia otros sectores; el larretismo, que mantiene abierta la opción de acercarse a un sector del PJ no kirchnerista; la UCR, que se niega a sumarse a un frente que incluya a los libertarios; y los cívicos, que también jugarán su partido.

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