El gobernador Osvaldo Jaldo fijó la posición de Tucumán frente al Presupuesto Nacional 2027 y advirtió que el acompañamiento de la provincia está atado a que el proyecto incorpore modificaciones en discapacidad y financiamiento universitario. Lo hizo durante una entrevista en el programa Los Primeros, donde repasó las reuniones que los gobernadores del Norte mantuvieron con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Para el mandatario, la semana pasada fue “razonablemente importante y positiva para la provincia de Tucumán”. En ese marco valoró los encuentros de los gobernadores del Norte en Capital Federal, que permitieron avanzar en el análisis del proyecto. Jaldo definió al Presupuesto como una herramienta que “marca el rumbo del Gobierno nacional”, aunque aclaró que también fija parámetros y partidas para áreas esenciales de los 24 distritos del país.
El gobernador contó que los mandatarios provinciales revisan el texto en detalle junto a sus ministros de Economía y a los representantes que tienen en Buenos Aires. “Estamos preocupados, pero estamos ocupados leyendo cada página de ese presupuesto”, afirmó, y marcó la diferencia entre quienes buscan intervenir en la discusión y quienes directamente plantean no acompañar la iniciativa.
Discapacidad y universidades, los dos ejes del reclamo
Jaldo concentró sus críticas en dos puntos. Sobre discapacidad, recordó que hace poco se votó la prórroga de la ley y sostuvo que el proyecto de Presupuesto 2027, tal como está redactado, no estaría en línea con esa normativa.
“Hoy el presupuesto no está en consonancia con esa ley, por lo tanto va a tener que sufrir modificaciones. Caso contrario, no va a poder salir el presupuesto si no se corrige el tema de la discapacidad”, advirtió.
En materia universitaria, reclamó cambios en el financiamiento y mencionó puntualmente a la Universidad Nacional de Tucumán y a la Universidad Tecnológica Nacional, dos instituciones que consideró centrales para la provincia y para todo el Norte argentino. “Al tema del financiamiento de las universidades hay que corregirlo y ponerlo en consonancia con las necesidades reales que tienen las altas casas de estudio”, planteó.
Diálogo, no rechazo anticipado
El gobernador aclaró que su postura no es rechazar el Presupuesto de antemano, sino discutir su contenido y exigir correcciones antes de definir el acompañamiento. “En general, el presupuesto hay que ver partidas que tienen que ver con la discapacidad, que tienen que ver con las universidades, que si eso no se corrige, evidentemente, no van a tener los votos necesarios, porque no vamos a acompañar desde el interior si no se hacen las correcciones necesarias”, afirmó.
Jaldo se ubicó entre los gobernadores que sostienen que el Gobierno nacional debe contar con una ley de Presupuesto. “Yo soy uno de los gobernadores que brego por la institucionalidad y brego por la gobernabilidad, y por eso he manifestado públicamente que al Gobierno nacional hay que darle un presupuesto”, dijo. Y agregó: “No se puede gobernar a nivel provincial, a nivel nacional y a nivel municipal si no hay un presupuesto”.
En ese sentido, salió al cruce de versiones que, según dijo, circularon en algunos medios sobre un supuesto respaldo al proyecto tal como fue presentado. “He escuchado algunas versiones de algunos pequeños medios periodísticos que hablan que me he manifestado a favor del presupuesto sin tener en cuenta la discapacidad o la universidad. Eso es falso”, aseguró. Su planteo, insistió, es que la Nación tenga Presupuesto, pero que el proyecto se discuta y se modifique en el Congreso antes de aprobarse.
Qué pasa si no se sanciona el Presupuesto
El gobernador también describió el escenario que se abre si el Congreso no sanciona la ley. Según explicó, el Gobierno nacional podría prorrogar el presupuesto vigente y, bajo ese esquema, el jefe de Gabinete tendría facultades para administrar las partidas sin una nueva ley aprobada por el Congreso.
“Si el Gobierno nacional no tiene presupuesto, inmediatamente a fin de año pone en ejecución el presupuesto presente, o sea, el presupuesto del 2026 lo pone en vigencia para el año 2027, pero con la diferencia que el manejo está a cargo del jefe de Gabinete, donde, de manera discrecional, maneja todas las partidas sin excepción”, sostuvo.
Por eso cuestionó a quienes proponen rechazar el proyecto sin negociar cambios. “Si no fijamos por ley el presupuesto del 2027, el año que viene el Gobierno nacional va a poder distribuir las partidas a gusto de ellos mismos, sin haber tenido participación el Congreso nacional, ni diputados ni senadores”, advirtió.
Jaldo pidió que los legisladores tucumanos se involucren en el debate parlamentario y lleven al recinto las demandas de la provincia. “Acá hay que ponerse a trabajar, acá hay que dar la cara, acá hay que ir a las comisiones, en diputados y en senadores, y plantear las problemáticas de la Nación, pero también las problemáticas de cada una de las provincias”, manifestó.
Para el gobernador, la discusión no debería reducirse a votar a favor o en contra, sino incluir una negociación sobre las partidas y necesidades de cada distrito. “El que dice ‘yo no voto’ o ‘le voto todo en contra’, eso no es ninguna solución ni para el país ni para la provincia de Tucumán”, afirmó. Y cerró con un mensaje directo a los representantes tucumanos en el Congreso: “Llegó la hora de jugarse, llegó la hora de trabajar, llegó la hora de poner la cara, llegó la hora de llevar la voz de los tucumanos a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores”.

