El Índice de Confianza Empresaria Vistage cayó a 89 puntos en el primer trimestre de 2026, 24 puntos menos que en el trimestre anterior, reflejando el desencanto del empresariado argentino con la economía actual.
La encuesta, realizada a 375 empresarios, CEOs y dueños de empresas, muestra que el 52% considera que la economía empeoró en el último año, mientras que solo el 16% percibe una mejora. Sin embargo, las expectativas a futuro son más optimistas: el 54% cree que la economía estará mejor en los próximos 12 meses.
Rentabilidad e inversión en baja
En cuanto a la rentabilidad, el 38% de los empresarios espera que disminuya en el próximo año, mientras que solo el 18% prevé un aumento. La inversión en activos fijos también muestra debilidad: apenas el 29% planea incrementarla, mientras que el 51% la mantendrá sin cambios y el 20% la reducirá.
El empleo se perfila como una variable de conservación: el 52% de los encuestados mantendrá su plantilla igual, el 27% planea aumentarla y el 21% prevé reducirla.
Inflación y dólar: más presión, menos competitividad
Las proyecciones macroeconómicas de los empresarios para 2026 estiman una inflación anual del 34%, 9 puntos más que en la encuesta anterior. El tipo de cambio oficial se ubicaría en 1.617 pesos a fin de año, 185 pesos menos que lo esperado tres meses atrás. Esta combinación sugiere que el Gobierno mantendría el dólar como ancla, lo que profundiza la pérdida de competitividad.
Guadalupe San Martín, CEO de Vistage Argentina, señaló: “Los resultados del índice Q1 2026 reflejan un escenario de mayor prudencia por parte del empresariado argentino, luego de un cierre de año con expectativas más altas”.
El conflicto existencial del empresariado
El informe revela una disociación entre las convicciones ideológicas y los intereses materiales. Muchos empresarios apoyan el modelo liberal-libertario, pero este mismo modelo deteriora sus mercados y reduce su capital. Mientras una minoría concentrada captura los beneficios (renta financiera, agroexportación, minería), la mayoría de los pequeños y medianos empresarios ven cómo se achica la demanda interna y se encarecen los costos.
“La pregunta de fondo es por qué, pese a esa evidencia, buena parte del mundo empresario sigue apostando a proyectos políticos que deterioran la base material de sus propios negocios”, plantea el artículo. La respuesta estaría en la identificación con el discurso de orden y baja de impuestos, aunque en la práctica el modelo perjudique a la mayoría.

