Los productores cañeros de Tucumán lanzaron una advertencia que preocupa a toda la cadena: una parte importante de la caña de azúcar quedará sin cosechar por las lluvias y el retraso de la zafra. Frente a las pérdidas que anticipan, volverán a reclamar al Gobierno de Osvaldo Jaldo la declaración de Emergencia Agropecuaria, financiamiento y beneficios impositivos para sostener la actividad.
La situación se agravó por la caída del precio del azúcar frente a la inflación, el aumento de los costos de producción y las dificultades comerciales con los ingenios. Según los productores, esa combinación golpea la rentabilidad y pone en riesgo la continuidad de numerosas explotaciones.
Mónica Dávalos, referente de Cañeros Unidos del Este, explicó que el clima impidió avanzar con normalidad en la cosecha, sobre todo en el sur provincial, donde muchos lotes muestran caña florecida. “Lamentablemente, por cuestiones climáticas va a quedar bastante caña en pie”, advirtió.
La dirigente indicó que algunos ingenios, que suelen terminar la molienda entre fines de septiembre y mediados de octubre, evalúan extender sus actividades hasta finales de noviembre. Sin embargo, persisten las dudas sobre si podrán procesar toda la producción pendiente.
Las lluvias también saturaron los suelos, complicaron el ingreso de maquinaria y elevaron el consumo de combustible. A esos gastos se suman las obligaciones financieras que los productores asumieron para afrontar la campaña. “Hay varios que están en una situación muy angustiante, porque aparte tenés compromisos de los insumos”, expresó Dávalos.
El problema ya había sido planteado en agosto por el Comité Regional de Productores Cañeros Sucroalcoholeros, que pidió una audiencia con el gobernador Jaldo y advirtió que la cosecha acumulaba un retraso cercano al 20% respecto de una campaña normal. La presentación fue respaldada por Ramón González, de Cañeros Unidos del Este; Máximo Bulacio, del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán; Mario Tizeira, de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán; y Agustín Guillén, de la Unión Cañeros del Sur.
El 8 de octubre, durante una reunión con autoridades del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat), se informó que la zafra había alcanzado un avance del 72% en Tucumán, frente al 78% registrado en Salta y Jujuy.
Ante la persistencia de las dificultades, las entidades cañeras prepararon una nueva presentación dirigida al ministro de Economía provincial, Daniel Abad, para solicitar una reunión y analizar medidas de asistencia. Entre las alternativas figuran líneas de crédito y alivio tributario, además de la declaración de la Emergencia Agropecuaria. “Lo ideal sería quizás obtener financiamiento. Hace mucho que no hay financiamiento para el agro”, sostuvo Dávalos.
Los productores advirtieron que las consecuencias de una zafra deficitaria podrían extenderse a toda la cadena azucarera, incluidos trabajadores rurales, transportistas, contratistas y proveedores de insumos. Mientras los ingenios analizan prolongar la molienda, el sector espera una respuesta del Gobierno provincial para afrontar las pérdidas y evitar que las dificultades de esta campaña comprometan la próxima producción.

