La crisis institucional en la Liga Tucumana de Fútbol se profundizó con una nueva presentación administrativa que pone en duda la legalidad de las últimas decisiones del organismo. El secretario Juan de la Cruz Roldán negó bajo juramento la autenticidad de su firma en un trámite ante el Consejo Federal de la AFA y denunció maniobras ilícitas.
La presentación se suma a la reciente resolución del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la AFA, que dispuso la suspensión por tres meses de la cúpula directiva integrada por el presidente Eduardo Monteros, el secretario Juan de la Cruz Roldán y el tesorero Ricardo Elías.
En su declaración, Roldán negó de manera categórica la autenticidad de la rúbrica atribuida a su persona en el trámite iniciado ante el Consejo Federal de la AFA el pasado 7 de octubre.
Además, denunció que la firma estampada en las actas internas del 16 de octubre fue realizada bajo una “asfixiante coacción moral” ejercida por autoridades de la entidad, lo que vició por completo su voluntad.
A esto sumó un planteo de nulidad absoluta, al remarcar que los directivos involucrados ya se encontraban suspendidos en sus funciones al momento de confeccionar los documentos, por lo que carecían de competencia y legitimidad para adoptar cualquier tipo de decisión institucional.
El conflicto por la conducción ejecutiva
Cabe recordar que la suspensión original dictada por el Consejo Federal obedeció a graves irregularidades administrativas, entre las que figuraban la omisión de balances del ejercicio 2025, la falta de un Tribunal de Cuentas regular y el cobro de seguros mediante cuentas bancarias personales del tesorero.
Ante este nuevo escenario de irregularidades documentales, crecen las posibilidades de que Personas Jurídicas o la propia AFA resuelvan una intervención directa en el fútbol tucumano.

