El empleo asalariado privado registrado acumula una caída de 241.020 puestos desde noviembre de 2023, una cifra que se acerca a la destrucción de 258.100 empleos ocurrida durante la fase contractiva del gobierno de Mauricio Macri entre abril de 2018 y noviembre de 2019.
Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en mayo de 2026 había 6.131.500 asalariados privados registrados, una cifra inferior a los 6.275.300 del mismo mes de 2018, cuando gobernaba Cambiemos. La pérdida de puestos de trabajo se convirtió en una de las principales preocupaciones de los argentinos, junto con la pérdida del poder adquisitivo del salario.
Comparación entre gestiones
La caída del empleo registrado durante la gestión de Javier Milei es casi idéntica a la que sufrió el gobierno de Macri en su peor momento. Entre abril de 2018 y noviembre de 2019 se destruyeron 258.100 puestos asalariados privados, mientras que entre agosto de 2023 y mayo de 2026 la pérdida alcanza los 276.600 puestos, según informó CP Consultora.
El total de asalariados privados registrados muestra una diferencia de 144.000 puestos en comparación con mayo de 2018, a pesar del crecimiento poblacional y de la fuerza laboral en los últimos ocho años. Frente al gobierno de Alberto Fernández, la diferencia es menor a 10.000 puestos.
Precarización y monotributo
Mientras el empleo asalariado no logra recuperarse, el número de monotributistas creció casi un 38% desde 2018. Pasó de 1,6 millones en mayo de 2018 a 1,9 millones en 2022 y 2,2 millones en 2026, lo que representa unos 600.000 monotributistas más que durante la gestión de Macri y 300.000 más que hace cuatro años.
El empleo público, en tanto, se mantiene por encima de los niveles de Cambiemos: actualmente hay 3,38 millones de puestos públicos, frente a 3,16 millones de 2018 y 3,35 millones de mayo de 2022. Desde noviembre de 2023, se eliminaron alrededor de 79.900 puestos públicos registrados (-2,3%).
Sectores en retroceso
En mayo, seis sectores redujeron empleo de manera significativa, con especial impacto en rubros que concentran la mayor cantidad de trabajadores: construcción (-0,52%), comercio (-0,34%) e industria (-0,28%). Los sectores que lograron expandirse representan apenas el 6,7% del empleo privado registrado.
Desde noviembre de 2023, solo agro, ganadería y pesca lograron una creación neta significativa de empleo, con 14.300 puestos adicionales. Energía, minería y finanzas, pese a mostrar mejor desempeño económico, tienen baja participación en el mercado laboral y no compensan las pérdidas de los sectores intensivos en trabajo.
Casas particulares y autónomos
Las trabajadoras de casas particulares también sufrieron una contracción: pasaron de 482.000 puestos registrados en mayo de 2018 a 448.000 en mayo de 2026, unos 34.000 empleos menos que durante la gestión de Macri y 26.000 menos que con Fernández. Desde noviembre de 2023, el segmento perdió 16.300 puestos (-3,5%), aunque en mayo mostró una recuperación mensual de 1.400.
Los autónomos, principalmente profesionales, comerciantes y pequeños empresarios, también disminuyeron: eran 403.000 en mayo de 2018, bajaron a 391.000 en 2022 y actualmente suman 388.000. En mayo, este segmento mostró una caída mensual del 0,78%, con la pérdida de unos 3.100 aportantes.
Empresas y contrataciones
Durante el gobierno de Javier Milei se destruyeron más de 30.000 empresas. En los primeros cinco meses de 2026 cerraron 8.025 firmas (-1,6%), y frente a mayo de 2025 la caída fue de 15.069 (-3,03%), según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). El deterioro se siente especialmente en comercio e industria manufacturera, aunque también cerraron servicios de alojamiento y comida.
La tasa de entrada al empleo privado registrado cayó a 1,6% en junio, un nivel comparable con la crisis de 2002 y las crisis de 2018-2019, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL). “Esto refleja uno de los problemas más importantes del modelo económico: las contrataciones de personal en el sector privado registrados no consiguen crecer”, subrayaron desde CP Consultora.
Las desvinculaciones también bajaron, pero la proporción de despidos sobre el total de bajas alcanzó el nivel más alto de toda la gestión de Milei, por encima incluso del registro de agosto de 2025. La baja simultánea de entradas y salidas muestra un mercado laboral con poca rotación, donde quienes pierden un puesto formal encuentran menos oportunidades de reinsertarse.

