El seleccionador egipcio, Hossam Hassan, salió al cruce de los rumores sobre un supuesto malestar con Mohamed Salah y aseguró que no hay problemas internos en el equipo de cara al partido decisivo del domingo ante Nueva Zelanda por el Grupo G del Mundial.
Egipto y Nueva Zelanda llegan al encuentro en Vancouver con un punto cada uno, tras empatar 1-1 con Bélgica y 2-2 con Irán, respectivamente. Ambos buscan su primera victoria en el torneo para acercarse a la fase eliminatoria.
“Salah es un jugador importante para nuestra plantilla, y los 26 jugadores que están aquí conmigo son muy importantes”, declaró Hassan en conferencia de prensa. “Todos los jugadores que han trabajado conmigo saben que los trato de manera profesional. No tengo favoritos”.
El delantero de 34 años, que marcó nueve goles en la clasificación y dio una asistencia en el debut, fue reemplazado en el minuto 76 ante Bélgica por el joven Hamza Abdelkarim. Hassan descartó que eso refleje una fisura: “Se están difundiendo rumores. Salah es una persona muy disciplinada. Entrena con nosotros. Es el primer jugador que acataría mis decisiones como director técnico”.
“Salah es un gran jugador que ayuda a sus compañeros. Tiene mucha disciplina y es un ejemplo a seguir. Si empieza de titular o si entra como suplente, no hay problema, es su rol como jugador. Todos saben que trabajo por el bien del equipo”, agregó el DT.
Egipto disputa su cuarto Mundial y busca avanzar a octavos por primera vez desde 1934. “Queremos demostrar que tenemos talento, no como algo nuevo, sino como algo que las selecciones africanas siempre han tenido como tradición”, afirmó Hassan.

