viernes, noviembre 6, 2026

El Niño en noviembre: Tucumán y el NOA tendrán días de hasta 40 grados y tormentas con más de 100 milímetros

El informe agroclimático de Eduardo Sierra para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa para Tucumán y el NOA una seguidilla de condiciones extremas entre el 5 y el 18 de noviembre: primero un descenso de las lluvias y un fuerte enfriamiento, luego un calor sofocante con máximas que podrían superar los 40 grados, después tormentas localizadas que en el sur del NOA podrían dejar más de 100 milímetros y, finalmente, un nuevo descenso térmico.

El documento, que lleva la firma del especialista Eduardo Sierra, describe dos etapas bien marcadas. La primera, del 5 al 11 de noviembre, estará dominada por la escasez de lluvias, el ingreso de aire frío y una recuperación posterior de la temperatura.

Durante esos días, el este del NOA, junto con el Chaco y el norte de la Mesopotamia, podría recibir acumulados de entre 10 y 25 milímetros, con algunos sectores que registrarían valores superiores. En el resto del área agrícola argentina, en cambio, las lluvias serán escasas o directamente ausentes, con registros inferiores a los 10 milímetros.

Ese reparto sugiere que las zonas productivas del este tucumano podrían estar entre las áreas del norte argentino con mayores chances de recibir precipitaciones durante la primera semana, aunque el informe no detalla valores por departamento.

La reducción de las lluvias se vincula con el desplazamiento de un frente meteorológico que ya comenzó a cruzar el territorio nacional. Una vez que termine su paso, avanzarán vientos del sur que harán bajar la temperatura en buena parte del país.

Frío intenso y heladas en las zonas altas

En el NOA, el enfriamiento será especialmente marcado en las zonas serranas y cordilleranas, donde se prevén mínimas inferiores a cero grados y condiciones propicias para heladas generalizadas.

Para Tucumán, la advertencia cobra peso en las áreas de montaña, donde los registros térmicos suelen diferenciarse bastante de los de la llanura. El pronóstico no anticipa heladas generalizadas en las zonas bajas de la provincia, sino que concentra el riesgo en los sectores serranos del Noroeste.

La irrupción de aire frío durará poco. Después, el ingreso de vientos del nordeste favorecerá una rápida recuperación de las temperaturas. En el este del NOA, las máximas podrían superar los 30 grados, mientras que en algunos sectores del norte argentino se esperan registros de entre 35 y 40 grados.

Calor extremo y tormentas localizadas

Ese incremento térmico marcará el inicio de la segunda etapa, entre el 12 y el 18 de noviembre, cuando el calor será protagonista y se generarán condiciones para tormentas de distinta intensidad. La Bolsa de Cereales prevé para esos días temperaturas por encima de los valores normales en amplias regiones del país.

El este del NOA estará entre las zonas con las mayores marcas térmicas, junto con Paraguay, el centro de Cuyo, buena parte de la Mesopotamia y el norte de Córdoba. En esas regiones, las máximas podrían superar los 35 grados y, en algunos sectores del norte, pasar los 40 grados.

Para Tucumán, el escenario anticipa jornadas de calor intenso, sobre todo en las zonas de menor altitud, aunque el informe no identifica localidades concretas donde podrían darse las temperaturas más altas.

El aumento del calor vendrá acompañado por un cambio en las condiciones atmosféricas debido a un nuevo frente de tormenta. Según Sierra, ese sistema provocará precipitaciones de intensidad variable sobre extensas áreas agrícolas, con una distribución desigual.

La mayor parte del NOA, el Chaco, el este de Cuyo, la Mesopotamia y amplios sectores de la región pampeana podrían recibir acumulados de entre 10 y 50 milímetros. Sin embargo, el informe advierte una situación potencialmente más intensa en el sur del Noroeste Argentino, donde se prevén focos de tormenta capaces de dejar más de 100 milímetros.

Esa advertencia pone a Tucumán y a sectores vecinos del NOA en una región que deberá seguir con atención la evolución de las lluvias durante la segunda semana de noviembre. No obstante, la previsión corresponde a focos localizados y no significa que toda la provincia vaya a recibir más de 100 milímetros. La distribución final dependerá de la ubicación y la intensidad de los sistemas de tormenta, que podrían generar diferencias importantes entre zonas cercanas.

Impacto en el campo y nuevo enfriamiento

Desde el punto de vista productivo, la llegada de lluvias después de varios días de calor podría modificar la humedad de los suelos y la disponibilidad de agua para las actividades agropecuarias. Al mismo tiempo, la posibilidad de tormentas concentradas en períodos breves es un factor que los productores deberán considerar, sobre todo en las zonas donde los acumulados sean más altos.

El informe también anticipa que, después del episodio de lluvias, ingresará aire marítimo que provocará otro descenso de las temperaturas. Hacia el final del período analizado, las mínimas volverían a ubicarse por debajo de los valores normales en gran parte del área agrícola nacional. El riesgo de heladas se concentraría otra vez en las zonas serranas y cordilleranas del oeste argentino, incluidos sectores elevados del NOA.

Así, Tucumán y las provincias vecinas vivirán en apenas dos semanas una sucesión de condiciones contrastantes: primero menos lluvias y frío; después calor marcado; luego tormentas potencialmente intensas; y al final un nuevo enfriamiento.

La perspectiva de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires pone el foco en el sur del NOA por la posibilidad de precipitaciones superiores a los 100 milímetros, mientras que el este de la región aparece entre las áreas donde el calor podría llegar a valores extremos. Para la actividad agropecuaria tucumana, la evolución de estas condiciones será clave durante la primera mitad de noviembre, tanto por las necesidades hídricas de los cultivos como por los posibles efectos de lluvias intensas y cambios bruscos de temperatura.

Las previsiones corresponden a tendencias agroclimáticas regionales y deberán complementarse con los pronósticos de corto plazo para precisar qué localidades podrían resultar más afectadas por las tormentas y las temperaturas extremas.

spot_img

Últimas Noticias