La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó el procedimiento para que los ahorristas puedan usar dinero en efectivo no declarado mediante la Ley de Inocencia Fiscal 27.799, que establece un régimen simplificado para comprar inmuebles, vehículos o invertir sin el temor a futuras inspecciones.
El mecanismo se basa en la Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias, un trámite optativo para personas humanas y sucesiones indivisas que reduce la carga documental: ya no es necesario informar el patrimonio inicial y final del ejercicio ni los gastos personales.
El tapón fiscal que limita a ARCA
Uno de los beneficios centrales es el llamado “tapón fiscal”. Una vez presentada la declaración y pagado el impuesto, ARCA presume que las declaraciones de Ganancias e IVA de períodos no prescriptos son válidas y restringe la revisión de ejercicios anteriores. El organismo solo puede perder ese beneficio si detecta diferencias superiores al 15% del impuesto o por encima de $100 millones.
El Gobierno impulsa una modificación legislativa para que tampoco se pierda el beneficio cuando la diferencia sea inferior a $5 millones, incluso si supera ese porcentaje.
Requisitos y límites actuales
Pueden adherir los residentes fiscales argentinos que no sean Grandes Contribuyentes. Hoy rigen topes patrimoniales de hasta $10.000 millones y de ingresos de hasta $1.000 millones, aunque un proyecto del Ejecutivo busca eliminarlos. La inscripción se hace en el sitio de ARCA con CUIT y Clave Fiscal; quienes no estén inscriptos en Ganancias deben hacerlo primero.
Cómo usar los fondos blanqueados
El dinero debe ingresar al circuito formal a través de entidades autorizadas por el BCRA o la CNV. Por ejemplo, para comprar un auto, el contribuyente puede depositar los fondos en su cuenta bancaria y luego transferirlos al vendedor, o hacer el depósito directamente en la cuenta de la concesionaria. La única excepción es la compra de inmuebles, que puede hacerse en efectivo sin bancarización previa.
No obstante, los controles antilavado de la UIF siguen vigentes: bancos y sociedades de bolsa analizarán el perfil del cliente y el origen de los fondos, aunque la constancia de adhesión al régimen será un antecedente favorable.

