La Policía busca a un quinto integrante del clan que participó de la balacera del domingo en el barrio Barranquitas, en el este de San Miguel de Tucumán, que terminó con Fabiana Isabel Páez, de 48 años, asesinada de un disparo y su madre herida. La investigación la encabeza el fiscal Carlos Sale.
Cuatro personas permanecen privadas de su libertad por el enfrentamiento armado. El fiscal intenta determinar todas las responsabilidades en el tiroteo y si detrás del conflicto existía una disputa territorial relacionada con la venta de drogas.
Durante una segunda audiencia judicial se conocieron nuevos elementos sobre la secuencia que, de acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, involucró a alrededor de 15 personas pertenecientes o vinculadas a dos grupos enfrentados. Los investigadores aclararon que no todos los participantes habrían utilizado armas de fuego.
La secuencia del enfrentamiento
Según la teoría presentada por Sale, el episodio comenzó cuando Rodrigo “Pata” Navarro y su hermano, conocido como “Sacha”, se dirigieron hasta la vivienda de la familia Guzmán, cuyos integrantes son conocidos en Barranquitas como “Los Pericotes”.
En ese lugar se habría iniciado una discusión verbal que posteriormente derivó en una pelea. Tras el enfrentamiento, los hermanos Navarro regresaron a su domicilio y, siempre según la acusación, buscaron armas de fuego.
Uno de ellos habría tomado una pistola calibre nueve milímetros y efectuado varios disparos contra la casa de la familia Guzmán. Cuando se terminaron las municiones, ambos regresaron hacia su vivienda.
La Fiscalía sostiene que integrantes de “Los Pericotes” aprovecharon ese momento para responder al ataque. Fuentes policiales y judiciales estimaron que un grupo compuesto por al menos ocho personas se dirigió hacia donde se encontraban los Navarro con la intención de tomar represalias.
En medio de esa situación, Isidora Isolina Décima, de 66 años, y su hija Fabiana Isabel Páez, de 48, salieron hasta la puerta de su vivienda para observar qué estaba sucediendo.
Durante la balacera, Páez recibió un disparo en el abdomen que terminó provocándole la muerte. Su madre también fue alcanzada por un proyectil, que impactó en una de sus piernas.
Una vez finalizados los disparos, ambas mujeres fueron trasladadas al Centro de Salud para recibir asistencia médica. Páez no logró sobrevivir a la herida.
Los detenidos y las acusaciones
A partir del homicidio se desplegaron allanamientos y diferentes procedimientos para localizar a quienes habrían participado del enfrentamiento. Los operativos estuvieron a cargo de personal de la ex Brigada, bajo la conducción de los comisarios Miguel Carabajal, Diego Bernachi y Susana Monteros.
Durante las medidas fueron detenidas siete personas, entre ellas dos mujeres y un adolescente de 16 años. Un octavo sospechoso se presentó ante las autoridades durante el lunes.
Con el avance de las actuaciones, el fiscal analizó las evidencias reunidas y formuló acusaciones contra quienes, según la hipótesis de la causa, habrían empleado armas durante el enfrentamiento.
Gregorio “Goyo” Guzmán y Benito “Kempes” Guzmán fueron acusados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y lesiones. A pedido del Ministerio Público Fiscal, la Justicia les impuso prisión preventiva por un plazo de tres meses.
El adolescente de 16 años, cuya identidad permanece reservada por tratarse de un menor de edad, también quedó alcanzado por la investigación y permanecerá alojado durante 90 días en el Instituto Cura Brochero.
Por su parte, Rodrigo “Pata” Navarro fue acusado por abuso de arma de fuego. La Justicia dispuso que también continúe detenido preventivamente durante los próximos 90 días.
La investigación mantiene además un sospechoso prófugo. Por requerimiento del fiscal Sale, la Policía busca a “Sacha” Navarro, señalado como uno de los participantes de la secuencia inicial del enfrentamiento.
Paralelamente, el Ministerio Público Fiscal intenta establecer si existió al menos otra persona que efectuó disparos durante el tiroteo. Esa determinación será relevante para precisar las responsabilidades individuales por la muerte de Páez y por las lesiones sufridas por Décima.
Hasta el momento, Sale calcula que aproximadamente 15 personas participaron de algún modo en la pelea. Sin embargo, la Fiscalía considera que no existen elementos para atribuir el homicidio a todos los involucrados, debido a que solamente algunos habrían portado o utilizado armas de fuego.
La hipótesis de la disputa narco
Otro de los ejes de la pesquisa apunta al origen del enfrentamiento. La principal hipótesis que manejan los investigadores es que el conflicto entre “Los Pericotes” y los Navarro podría estar relacionado con una disputa por el control territorial vinculada a la comercialización de drogas.
Ese aspecto todavía se encuentra bajo investigación. Sale continúa recolectando elementos con la intención de remitir una parte de las actuaciones a la Unidad Fiscal de Narcomenudeo, cuyos responsables deberán evaluar las evidencias y determinar si corresponde abrir una causa específica por presunta venta de estupefacientes.

