Un toro Braford de tres años, nacido de la alianza entre el Grupo Budeguer y la cabaña La Dominga, obtuvo el **Gran Campeonato Macho** en la última Exposición Rural de Palermo. El logro posiciona a la ganadería tucumana en el mapa nacional y consolida una estrategia de trabajo conjunto que busca expandir la genética regional.
El animal premiado es el resultado de la colaboración entre la experiencia de La Dominga y la capacidad productiva del Grupo Budeguer. Alejandro Lauret, propietario de La Dominga, explicó que el toro desciende de un reproductor que ya fue Gran Campeón en el Congreso Mundial de 2022. Luis Budeguer, por su parte, detalló que el acuerdo permite incorporar unas 1.000 vacas receptoras al año para llevar adelante programas de transferencia embrionaria.
El objetivo de esta sinergia es que la genética de élite se origine en suelo tucumano y pueda multiplicarse hacia otras regiones del país. “Nosotros, a diferencia de La Dominga, somos una cabaña joven. Hemos buscado en la experiencia y en el prestigio de Alejandro una asociación colaborativa que sea exitosa. Entonces, él pone su conocimiento, la genética; y nosotros ponemos nuestra capacidad productiva”, señaló Budeguer.
Adaptabilidad climática y eficiencia
La raza Braford, cruza entre Brahman y Hereford, fue elegida por su adaptabilidad a climas rigurosos, su resistencia a la garrapata y su tolerancia al calor, mientras que la línea materna asegura calidad cárnica. “Esta idea asociativa parte primero de dos empresas, de buscar el bien común, de juntar fuerzas y hacer que esa genética nazca en Tucumán y se multiplique en diferentes regiones”, agregó el empresario.
Dado que Tucumán tiene limitaciones de superficie para la ganadería intensiva de pastoreo, la estrategia se centra en la eficiencia. Mediante sistemas automatizados de medición de conversión de alimento (RFI), se priorizan animales que consumen menos y ganan peso más rápido, complementado con un estricto plan sanitario.
Economía circular y agregado de valor
La expansión de la caña de azúcar llevó al Grupo Budeguer a diversificarse hacia el confinamiento. Hoy opera un feedlot con capacidad para 10.000 cabezas y mantiene un rodeo de 10.000 vientres. Además, aprovechan subproductos locales como el despunte verde de la caña, que se ensila para alimentación animal, y transforman el maíz producido en la provincia para sumar valor a la cadena cárnica. “Si ese maíz queda en Tucumán y se transforma en carne, también es una manera de agregarle valor”, afirmó Budeguer.

