domingo, septiembre 6, 2026

Goldin: “El Banco Central está entrampado monetariamente, percibe el problema, pero no encuentra la salida”

Para Pablo Goldin, director de MacroView, el principal déficit del programa económico no está en lo que logró, sino en lo que todavía no consigue: la reactivación de la actividad. En diálogo con Ámbito, el analista sostuvo que sin un crecimiento sostenido, el esquema oficial difícilmente sea sustentable en el tiempo.

Goldin reconoció las virtudes del plan: estabilidad cambiaria, equilibrio fiscal, una deuda manejable y la desaceleración de la inflación. Sin embargo, marcó una falla que, según dijo, arrastra desde el inicio: “Reactivó poco”. De hecho, proyecta un crecimiento del PBI menor al 2% para 2026.

El diagnóstico monetario

Para el director de MacroView, el problema es de base monetaria. En la economía argentina circulan unos $180 billones, cuando el promedio de las últimas dos décadas ronda los $220 o $230 billones. “Hay más o menos 50 billones de pesos menos, a moneda constante, que los que había en otros momentos de reactivación”, calculó.

Esa falta de pesos se da a pesar de que el Banco Central compró alrededor de u$s 14.000 millones en el año y emitió unos $20 billones. Pero, según Goldin, terminó reabsorbiendo casi todo: quedaron solo $5 billones en la calle. Por eso describió a la autoridad monetaria como “entrampada”: “ve el problema, pero no encuentra la salida”.

El resultado es una economía partida: un 15% o 20% que factura en dólares y funciona bien, y un 80% atado al mercado interno -comercio, construcción, industria y servicios- que sigue trabado. Ni los créditos hipotecarios ni las inyecciones puntuales alcanzan, advirtió, porque “ninguna cosa muy puntual y esporádica” reemplaza a un banco central que remonetice.

“Es urgente reactivar”

“Es urgente reactivar, es muy importante. Es uno de los pilares de un programa económico exitoso en Argentina”, afirmó Goldin. Si el esquema queda “medio huérfano de reactivación”, dijo, es difícil imaginarlo sustentable en el tiempo.

El analista comparó la situación con otros ciclos: “Si estuviéramos en un país que viene creciendo 3% o 4% anual desde hace 15 o 20 años, que te toque un año o dos de acomodamiento, crecer 1% o 2%, se banca”. Pero Argentina “hace 15 o 20 años que está parada”, con un PBI per cápita 10% por debajo del de 2011. Por eso, prometer un crecimiento de 2% anual “queda muy amarrete”.

Goldin estimó que este año el PBI no llegará al 2%, y que en los tres años de gestión (2024-2026) se acumulará “como mucho un 5%”, con un 2024 negativo y dos años positivos.

La falta de pesos y la economía en dólares

El director de MacroView explicó que a la economía le falta la posibilidad de tener “mucha plata, muchos pesos” sin que se dispare la inflación ni el dólar, algo que lograron Menem en los años de la convertibilidad y Néstor Kirchner entre 2003 y 2008. “Eso es lo que está faltando en este programa”, señaló.

Con una masa de $180 billones, muy por debajo del promedio histórico, “hay pocos pesos en la economía”. Por eso, mientras el 15% o 20% que se maneja en dólares “anda bien”, el resto sufre: “El comercio anda mal, la construcción anda mal, la industria anda mal, y gran parte de los servicios anda mal”, afirmó. “Incluso están en un nivel de actividad inferior al que tenían antes de que asumiera este Gobierno”.

El BCRA, dijo, intentó remonetizar desde el 1° de enero de 2026, comprando dólares, pero “al final del día toda esa plata que emite la reabsorbe”. De los $20 billones emitidos, solo quedaron $5 billones en circulación. “Casi nada”, remarcó.

Inflación a costa de enfriar la economía

Goldin aseguró que el Banco Central “está entrampado monetariamente” porque no se anima a inyectar pesos por temor a que presionen el dólar o los precios, en un contexto donde la gente compra u$s3.000 millones por mes. “Es como entrar a jugar un partido de fútbol 3 a 0 abajo: no lo remontás más”, comparó.

Para el analista, medidas como los créditos hipotecarios o las inyecciones puntuales de liquidez “no son sustitutos” de una remonetización de fondo. “Ninguna cosa muy puntual y esporádica sustituye ni tiene la potencia de un banco central que compre dólares”, insistió.

“Daría la impresión de que, en estos años, bajar la inflación es a costa de tener fría la economía”, sostuvo. El objetivo, dijo, sería “bajar la inflación al 1% mensual de manera duradera, pero con la actividad vigorosa”. Si no, “me voy a quedar medio chueco”.

El tiempo y la sustentabilidad

Consultado sobre si el problema es solo de tiempo, como sugiere el ministro de Economía, Goldin respondió que el Gobierno apuesta a que “tarde o temprano” el esquema madure. Pero advirtió: “Uno nunca sabe cuánto es ‘algún día'”. Para una empresa, dijo, “aguantá seis meses”, “aguantá un año” o “aguantá cinco años” es muy diferente.

El analista consideró que el programa “está siendo testeado”. Y comparó: “A esta altura del partido, Carlos Menem en 1994 era un presidente que casi todo el mundo percibía como encaminado a una reelección segura. Néstor Kirchner, en 2006 y 2007, tenía una economía con resultados contundentes”. En cambio, el escenario actual “no es el caso”.

Sobre el optimismo que trasladó Caputo en Estados Unidos, Goldin dijo que “ni un equipo económico ni un funcionario del Fondo Monetario puede plantear en público dudas tan evidentes”. Pero “la realidad siempre se termina imponiendo”. Y concluyó: “La realidad está gris”.

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