La industria farmacéutica argentina expresó su **rechazo enfático** al “Tributo Económico Municipal” (TEM) que impulsa la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, al considerar que se trata de un impuesto distorsivo e inconstitucional que encarece los medicamentos.
Según el sector, el TEM pretende aplicarse a compañías que no tienen presencia física en el municipio pero que realizan actividad económica en su territorio. El tributo funciona como un impuesto sobre los ingresos brutos municipal que grava directamente las ventas, lo que lo convierte en un gravamen análogo al IVA.
La industria sostiene que esta medida viola la ley 23.548 de coparticipación federal, que limita la autonomía municipal. Además, remarcan que la propia Constitución de Tucumán establece que la autonomía municipal está sujeta a esa ley, por lo que el TEM también avasalla la Constitución provincial.
El rechazo se apoya en un antecedente judicial: la Corte Suprema de Justicia de la Nación ya invalidó un tributo idéntico que recaudaba la Municipalidad de Banda de Río Salí. Para la industria, ese fallo confirma la ilegalidad del impuesto que ahora intenta aplicar San Miguel de Tucumán.
La entidad advirtió que esta “insólita pretensión recaudatoria” impacta directamente en los precios de los medicamentos en la jurisdicción. Por eso, instaron a las autoridades a revisar la medida para no generar mayores costos en el acceso a los medicamentos para la población de Tucumán.

