sábado, agosto 8, 2026

El Senado dejó al desnudo el fin del bloque de los 44: Bullrich deberá recomponer alianzas para evitar nuevas derrotas

La sesión del jueves en el Senado expuso la fragilidad del oficialismo: el bloque de los 44 senadores que Patricia Bullrich daba por descontado ya no existe. Tras la aprobación con media sanción de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de reconstruir puentes con sus aliados para sacar adelante la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal.

El triunfo de La Libertad Avanza fue más simbólico que real: el texto aprobado fue una versión deshilachada del proyecto original de Federico Sturzenegger, con capítulos clave eliminados. La votación dejó en evidencia que las impericias de la Casa Rosada se pagan caro, y que la agenda de Milei para lo que resta del año necesita de un oficialismo más sólido.

Un proyecto que se desmoronó en el camino

La ley de Sturzenegger, dictaminada en mayo, sufrió cerca de 20 modificaciones antes de llegar al recinto. Entre los capítulos que quedaron afuera se encuentra el que afectaba al Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), una política que había logrado consenso en el gobierno de Cambiemos. También se eliminó la modificación a la ley de Tierras, que el oficialismo intentó atribuir al kirchnerismo, aunque la ley original de 2011 había sido aprobada con amplio apoyo, salvo el voto en contra del salteño Juan Carlos Romero.

La estocada final llegó durante la sesión, cuando el capítulo que modificaba la ley de Manejo del Fuego impulsada por Máximo Kirchner también peligraba. Para evitar otra derrota, Bullrich decidió retirarlo. Así, el espíritu del proyecto quedó en el camino, y el texto ahora está en manos de Martín Menem para su sanción definitiva.

El costo político de la votación

Hacia el final de la jornada, LLA ya no solo había perdido en la calle y en las redes, sino también en el Congreso. El eslogan “la patria no se vende” prendió en la sociedad, y figuras del espectáculo, la cultura y el deporte se hicieron eco. Para los aliados, acompañar una ley que no había estado en el radar antes de la bandera de las Malvinas se convirtió en un costo político demasiado alto.

El intento de enfrentar al kirchnerismo para sumar adeptos no funcionó. Al final, el tiro salió por la culata: le sirvieron un triunfo a los Kirchner, cuyas leyes no eran tan malas.

El conflicto de intereses de Benegas Lynch

La sesión también dejó al descubierto un capítulo incómodo para el discurso anti-casta. Joaquín Benegas Lynch, senador cercano a Milei y miembro de La Banda Presidencial, reconoció ser dueño de la firma Glocal Terra SRL, dedicada a rastrear clientes extranjeros interesados en comprar tierras en Argentina. Esto generó un claro conflicto de intereses, similar al de otros funcionarios que adhirieron a la ley de Inocencia Fiscal, como Manuel Adorni.

Los desafíos que se vienen

La sesión dejó a la vista que el grupo de los 44 es cada vez más endeble. A pesar de que se suprimieron los tres pilares más conflictivos, varios senadores votaron en contra. Entre ellos, la cordobesa Alejandra Vigo, y las senadoras Beatriz Ávila (Tucumán), Julieta Corroza (Neuquén) y Flavia Royón, que responden a los gobernadores Jaldo, Figueroa y Sáenz. También los dos santacruceños de Movere le soltaron la mano al Gobierno.

La derrota fue tal que se rumoreó que el Gobierno frenaría otro proyecto “ómnibus” de Sturzenegger para desregular industrias como la farmacéutica o la del libro. Aunque los equipos del ministro lo desmienten, reconocen que el borrador sigue en revisión y ya comenzaron a reunirse con los sectores alcanzados. En LLA quieren evitar otra “ley fitito”, como ocurrió con la Ley Bases, que pasó de más de 600 artículos a poco más de 200.

El malestar con los aliados se agravó con el descargo de Benegas Lynch, quien apuntó contra los “tibios del medio”. “La ignorancia de los tibios del medio nos lleva a no votar el capítulo 3, que es para los argentinos”, arremetió. Sus palabras cayeron mal entre los aliados, y algunos aseguran que fueron el detonante para que más de un senador le quitara su apoyo al capítulo de la ley del Fuego. Además, habría desobedecido la orden de Bullrich de no aludir a los capítulos eliminados.

Ahora, LLA deberá recomponer vínculos con los aliados para recuperar el bloque de los 44, imprescindible para aprobar la reforma del Banco Central y la Inocencia Fiscal. Con la elección a la vuelta de la esquina, la docilidad de los gobernadores aliados va quedando atrás.

¿Se viene un Senado virtual?

En medio de la debacle, Bullrich logró un pequeño triunfo: desechar la votación virtual que pidieron Anabel Fernández Sagasti y Flavio Fama. El argumento fue que dejar esa herramienta a discreción podría ser contraproducente, ya que el oficialismo podría usarla a su favor cuando esté corto de quorum. Por eso, se decidió que el tema se debata en comisión. Mientras tanto, en el PJ surgió la idea de presentar un proyecto para que las senadoras embarazadas puedan votar de manera remota. ¿Será el debate que se viene o seguirá reinando la presencialidad?

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