lunes, agosto 3, 2026

Milei y la reelección: ¿basta con domar la inflación para ganar en 2027?

En los círculos empresarios crece la expectativa por el rumbo económico post-2027, pero el oficialismo enfrenta un escenario complejo: las encuestas muestran que La Libertad Avanza perdió parte del caudal de votos que le permitió ganar el ballotage. El desafío para Javier Milei es convertir la baja de la inflación en una mejora real del bolsillo de la gente.

El primer semestre dejó resultados poco favorables: aceleración de la inflación, estancamiento de la economía y caída del salario real. A eso se sumaron episodios políticos como el escándalo por el supuesto enriquecimiento ilícito del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que abrieron un signo de interrogación sobre las posibilidades de reelección del presidente.

La estrategia del Gobierno

La estrategia del partido gobernante para conseguir la continuidad pasa por centrar los ataques en el kirchnerismo, partiendo de la premisa de que “la mayoría de la gente no quiere volver al pasado”. Quedó en evidencia días atrás, cuando Milei dirigió sus dardos contra Cristina Fernández de Kirchner por cadena nacional, al presentar el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central.

No es una jugada original. Mauricio Macri ya la utilizó durante su presidencia, pero la perdió en 2019 cuando la viuda de Kirchner eligió a Alberto Fernández como candidato, presentado como “un peronista moderado”.

Las mediciones actuales muestran que Milei y Axel Kicillof, los dos candidatos con mayores chances, no se diferencian mucho en aprobación y rechazo, y la intención de voto no exhibe una disparidad contundente. Más aún: al menos el 40% de los votantes no se siente representado ni por las opciones de centro/derecha que encarna Milei ni por el peronismo/kirchnerismo que lidera Kicillof, y ese porcentaje viene creciendo.

Una lectura errónea de la demanda social

Algunos analistas consideran que hay una lectura errónea de lo que la sociedad demanda. Interpretan que Macri se equivocó al creer que la gente apoyaba sus políticas, cuando en realidad fue votado por el hartazgo hacia el modelo kirchnerista, no solo por los magros resultados económicos sino también por actitudes “autoritarias” y un Estado que impedía en lugar de ayudar.

En el caso de Milei, sostienen que buena parte de sus apoyos se debió a la ilusión de un cambio profundo, en un momento de hartazgo no solo con los políticos sino con instituciones que no funcionan. “Si nos fue mal con los cuerdos, probemos con el loco”, se escuchaba en 2023.

Para desgracia del oficialismo, las encuestas muestran que perdió parte de esos votos. Y el desencanto explica el crecimiento de Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, que oscila entre el 9% y el 15% en intención de voto a nivel nacional. “Bregman no es señalada como una opción de modelo de país sino que representa el enojo de ciertos sectores con la política tradicional”, señaló un experimentado dirigente.

El bolsillo, la clave

Analistas reconocen que Milei cumplió promesas como reducir la inflación de cerca de 200% anual a algo más de 30%, pero advierten que sería un error pensar que desacelerar los precios es un objetivo en sí mismo. Lo que importa a la gente es que suba el poder adquisitivo.

El ingreso disponible, el dinero que queda a las familias tras los gastos fijos, volvió a retroceder en mayo y se ubica 16,5% por debajo del promedio de enero a septiembre de 2023, según Equilibra. El orden en la vía pública tiene sus bemoles: “Antes se me dificultaba la venta porque los piquetes impedían que entraran a mi local, ahora no cortan el acceso, pero igual no entra nadie porque no hay plata”, dijo un comerciante de Congreso.

La encuestadora Zentric reveló que la principal preocupación es la corrupción (48,8%), seguida de ingresos y salarios (46,9%), mientras la inflación cayó al noveno lugar con 18,2%. El “caso Adorni” dañó la imagen del gobierno y algunos consideran que los libertarios perdieron la bandera de la lucha contra la casta.

El Gobierno no parece dar muestras de empatía. El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó asistencia estatal para familias endeudadas, al afirmar que la morosidad es un “problema entre privados”. Los críticos contraargumentan que el apretón monetario del Banco Central a mediados del año pasado llevó las tasas a las nubes.

Paradójicamente, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, mostró más empatía al manifestar su preocupación por el endeudamiento familiar y la morosidad, señalando que afecta el crecimiento.

El FMI y la paciencia

La sustentabilidad política del programa de Milei preocupa al FMI, según se comenta en Washington. Argentina es el principal deudor del organismo (más de un tercio del total de créditos) y en ningún lugar del mundo se aplicaron con tanto énfasis sus recomendaciones. Por eso Georgieva instó a los argentinos a “ser perseverantes” y “tener paciencia”.

No es la primera vez que el FMI apoya un programa en Argentina. En los 90, Michael Camdessus calificó la economía como el “mejor modelo económico del mundo”. Luego autorizaron un préstamo de U$S 57.000 millones a Macri con Christine Lagarde. A Milei le otorgaron U$S 20.000 millones y un swap con el Tesoro de EE.UU. por hasta 20.000 millones.

Los tres gobiernos compartieron recetas: bajar la inflación, disciplina fiscal, desregulación y apertura de mercados. Los efectos negativos también: aumento del desempleo, caída de la actividad y cierre de establecimientos. Resta saber si esta vez será diferente.

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