miércoles, julio 22, 2026

Milei: los verdaderos enemigos no son los periodistas ni los kirchneristas, sino los trabajadores

Javier Milei suele dirigir sus insultos y descalificaciones a periodistas, izquierdistas, kirchneristas y artistas populares, pero el verdadero blanco de su política es el mundo del trabajo. Según un análisis de datos del Indec y otras fuentes, el salario real cayó, el empleo formal se destruyó y la informalidad alcanzó récords.

El presidente utiliza a esos sectores como pantalla para ocultar su objetivo central: desmantelar la protección laboral y reducir el costo del trabajo mediante una pérdida acelerada del poder adquisitivo. El último dato del Indec muestra que en mayo el salario real de los trabajadores registrados bajó 0,3% mensual, ya que los sueldos subieron 1,8% frente a una inflación de 2,1%.

Indicadores que señalan al verdadero enemigo

Diversos indicadores del mercado laboral y medidas normativas evidencian que los trabajadores son el objetivo material del ajuste. Estos son los más relevantes:

1. El salario mínimo perdió casi 40% de poder adquisitivo. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario mínimo vital y móvil acumuló una caída real de 39,7%. Su poder de compra quedó por debajo del de 2001. Esta decisión política afecta a trabajadores formales e informales y a prestaciones sociales.

2. Los trabajadores públicos fueron usados como ancla salarial. Según el economista Nadin Argañaraz, en mayo de 2026 el salario real privado registrado estaba 3,6% por debajo de noviembre de 2023; el de los trabajadores públicos cayó 17,8% y el de los empleados provinciales, 9,8%. Los empleados de la administración nacional perdieron 36,5% de su poder adquisitivo. Estos cálculos usan el IPC del Indec, cuyas ponderaciones están desactualizadas; la pérdida sería mayor con el nuevo índice que Milei eliminó.

3. Destrucción masiva de empleo formal. Según el CEPA, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron 369.663 puestos registrados (420 por día). La industria manufacturera perdió 82.173 trabajadores; la administración pública, 76.862; la construcción, 75.426; y transporte, 65.827. La promesa de crear empleo con menos derechos no se cumplió.

4. El empleo privado registrado también cayó. Según el SIPA, pasó de 6,372 millones a 6,137 millones de personas. Las mayores caídas interanuales se dieron en minería (-5,0%), intermediación financiera (-4,6%), industria (-4,5%) y comercio (-2,7%).

5. Récord de informalidad. La tasa de informalidad llegó al 44,2% en el primer trimestre de 2026, frente al 42% del mismo período de 2025. Casi 6 millones de trabajadores están sin aportes jubilatorios, obra social, vacaciones pagas ni indemnización.

6. La relación laboral puede convertirse en prestación independiente. La Ley de Modernización Laboral excluyó de la Ley de Contrato de Trabajo a los independientes con colaboradores y a los prestadores de plataformas. La factura prevalece sobre las condiciones reales de trabajo.

7. Se redujo la base para calcular indemnizaciones. La reforma excluye aguinaldo, vacaciones y premios no mensuales de la base indemnizatoria. Solo considera habitual un concepto si se cobró al menos seis meses del último año. Además, creó el Fondo de Asistencia Laboral, que transforma el despido en un costo prefinanciado.

8. El banco de horas abarata la jornada. Permite acordar compensación de horas extras con tiempo libre en lugar de pago, en un contexto de negociación desigual.

9. Se debilitó la negociación colectiva y el derecho de huelga. Un convenio por empresa puede prevalecer sobre uno sectorial. Se impuso una prestación mínima del 75% en servicios esenciales y del 50% en actividades de “importancia trascendental”, que incluyen educación, salud, energía, transporte, bancos, gastronomía y más. Esto reduce la eficacia de las huelgas.

El enemigo real es el mundo del trabajo

Milei redujo el piso salarial, ajustó a los trabajadores públicos, destruyó empleo protegido, promovió formas laborales independientes, abarató indemnizaciones, flexibilizó la jornada y debilitó a los sindicatos. Los trabajadores son quienes soportan el ajuste, mientras los periodistas, artistas y kirchneristas son usados para el espectáculo de la confrontación. El objetivo es configurar un mercado laboral con trabajadores baratos, inseguros y sin capacidad de rechazo. La batalla, sin embargo, no ha terminado.

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