La Agencia Internacional de Control (ITA) confirmó que todos los ciclistas que continúan en el Tour de Francia fueron sometidos a un análisis de sangre antidopaje el lunes, en el marco del programa del Pasaporte Biológico del Deportista.
En un comunicado emitido este martes, la ITA informó que la medida complementa los controles estándar previos a la competición y los realizados durante la carrera. “La recogida de más muestras de sangre permite a la ITA evaluar las variaciones en los marcadores biológicos hematológicos relevantes y reforzar el seguimiento longitudinal del perfil individual de cada ciclista”, señaló el organismo.
El pasaporte biológico, implementado en el ciclismo desde 2008, monitorea variables biológicas a lo largo del tiempo para detectar cambios que puedan indicar los efectos del dopaje.
Según la mayoría de los equipos, esta última ronda de controles se llevó a cabo en horario habitual, a diferencia de otras intervenciones recientes. El domingo, antes de la 15ª etapa, los líderes Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard fueron despertados en la madrugada para controles sin previo aviso. Además, una fuente del mundo del ciclismo reveló a Reuters que otro corredor fue sometido a un control nocturno durante esta edición del Tour.
La práctica de los controles en horarios inhabituales ha generado preocupación en algunos equipos, que consideran que altera el sueño y las rutinas de recuperación de los deportistas.

