Mientras América Latina recupera atractivo para los capitales internacionales, Argentina apenas recibe 1,6 de cada 100 dólares de inversión extranjera directa (IED) que ingresan a la región, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en datos de la CEPAL.
El dato contrasta con las expectativas oficiales, que prometían una ola de inversiones a partir de la desregulación económica y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, los flujos hacia la región crecieron 7,1% en 2025 hasta alcanzar casi USD 189.000 millones, pero se concentraron en Brasil (38%) y México (24%).
“Los frutos del RIGI todavía no impactaron en las cuentas públicas, la Inversión Extranjera Directa (IED) no repunta”, señalaron los especialistas del IAG. El gobierno de Javier Milei, que asumió en diciembre de 2023, había apostado a estas herramientas para atraer capitales.
Sin rebote de inversiones
Según el informe de la CEPAL, la competencia por la IED ya no se explica solo por incentivos fiscales o estabilidad macroeconómica, sino por la capacidad de ofrecer infraestructura, innovación, proveedores locales y políticas de desarrollo productivo. Argentina, en cambio, acumula cuatro trimestres consecutivos de contracción de la inversión.
El IAG también analizó la composición de la inversión con datos del INDEC: la Inversión Bruta Interna Fija per cápita cayó 3,2% respecto del último trimestre de 2023 y 12% frente al inicio de ese año. Mientras la inversión en maquinaria y equipos nacionales retrocedió 8%, la destinada a bienes importados aumentó 12%.
“En el plan de Milei, los empresarios invierten menos y crean trabajo en el exterior comprando bienes importados”, cerraron desde el centro de estudios.

