viernes, julio 3, 2026

Investigan si 37 kilos de cocaína secuestrados en Tucumán provienen de un operativo anterior

La investigación por el secuestro de 37 kilos de cocaína en un control del Operativo Lapacho en Valentín Jiménez avanza sobre dos interrogantes centrales: el verdadero origen del cargamento y quién era el destinatario final. Los investigadores analizan la posibilidad de que la droga haya sido incautada previamente y, tras un presunto desvío, regresara al circuito del narcotráfico.

Las primeras pericias revelaron un detalle clave: la mayoría de los panes de cocaína presentaban numeraciones identificatorias y algunos envoltorios tenían pequeñas perforaciones o cortes. Según fuentes judiciales, esas marcas suelen producirse durante las pruebas de campo en procedimientos oficiales para confirmar que la sustancia es un estupefaciente.

A partir de esos indicios, los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que la droga haya sido incautada anteriormente y, por circunstancias aún desconocidas, haya vuelto a comercializarse. La tarea ahora es determinar si las numeraciones y marcas coinciden con registros de expedientes judiciales anteriores, y si los paquetes estuvieron almacenados en algún depósito judicial o dependencia de seguridad.

Hasta el momento, no se logró identificar de qué causa provendrían los estupefacientes ni cuándo se habría producido el supuesto desvío. Las averiguaciones buscan reconstruir el recorrido del cargamento antes de ser interceptado en el límite entre Tucumán y Santiago del Estero.

El conductor del camión aportó información que orientó la investigación hacia la ciudad salteña de Orán, considerada una de las principales puertas de ingreso de cocaína al país. “No se descarta ninguna posibilidad. Estamos tratando de determinar el origen exacto de la sustancia y verificar si guarda relación con algún secuestro anterior”, señaló una fuente vinculada a la causa.

Las sospechas cobran relevancia en un contexto con antecedentes de irregularidades en la custodia de estupefacientes. La última destrucción de droga en la región fue en mayo, cuando se incineraron más de tres toneladas. Sin embargo, en los últimos años se detectaron anomalías en la conservación y resguardo de cargamentos secuestrados, lo que obligó a reforzar los controles.

Paralelamente, la investigación busca identificar a quien organizó el transporte. Los investigadores siguen la pista de un hombre domiciliado en Tucumán que estaría vinculado con la operación y analizan una presunta transacción cuyo destino final habría sido Termas de Río Hondo. Esa línea investigativa continúa bajo verificación.

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