El fiscal general ante la Cámara Federal, José Luis Agüero Iturbe, continuará sin pagar el Impuesto a las Ganancias pese a haber jurado en el Senado que lo haría. La Sala I de la Cámara Contencioso Administrativo Federal ratificó su exención, sumando un nuevo capítulo a los privilegios del Poder Judicial.
Agüero Iturbe fue designado el 14 de junio de 2018 y poco después presentó una acción declarativa de inconstitucionalidad contra la ley 27.346, que obliga a los magistrados nombrados desde 2017 a tributar. Su argumento: no había firmado ningún papel comprometiéndose a no litigar.
Un fallo con historia
En octubre de 2023, el juez Pablo Cayssials —conocido por el viaje a Lago Escondido— hizo lugar a su demanda. Ahora, los camaristas Rodolfo Facio y Liliana Heiland confirmaron que cobrarle el impuesto sería un “tratamiento salarial discriminatorio”. Heiland, que en 2018 había defendido ante el Senado que los jueces deben pagar Ganancias, votó a favor de la exención.
Agüero Iturbe percibe un sueldo mensual de $11 millones. Según el Consejo de la Magistratura, el 94,66% de los funcionarios judiciales no tributa el impuesto. La exención total representa un costo fiscal de 1,2 billones de pesos anuales, equivalente al 0,16% del PBI.
El caso de la jueza Nada Flores Vega es similar: también se pronunció a favor de pagar Ganancias en el Senado, pero luego promovió un amparo y fue exceptuada en septiembre de 2023.
Antecedentes de una batalla legal
Desde 2016, el Congreso estableció que los magistrados nombrados después del 1° de enero de 2017 pagarían el impuesto. La Asociación de Magistrados logró una cautelar que frenó la medida, aunque la Corte Suprema la revocó en 2018 sin pronunciarse sobre el fondo. Un intento del Frente de Todos en 2022 para que todos los jueces paguen Ganancias fue rechazado en Diputados con 134 votos en contra, entre ellos los de la oposición y parte del oficialismo.

