El juicio por la desaparición de Loan Peña arrancó este lunes con un clima de tensión, centrado en la figura del psicólogo tucumano Federico Rossi Colombo, quien no se presentó a la primera audiencia y generó una serie de incidentes que obligaron al tribunal a resolver sobre la marcha.
Loan Peña desapareció el 13 de junio de 2024, cuando tenía cinco años, durante una reunión familiar en un paraje rural de Corrientes. Más de dos años después, la Justicia Federal lleva a juicio a dos grupos de imputados: uno acusado de sustracción y ocultamiento del niño, y otro por presuntas maniobras para entorpecer la investigación.
Rossi Colombo integra este segundo grupo. Según declaró, llegó a Corrientes convocado por la Fundación Dupuy para colaborar en el caso. Allí habría permanecido en un hotel junto a los niños que estuvieron con Loan el día de su desaparición, a quienes entrevistó y evaluó. También habría participado de una reconstrucción de los hechos sin autorización judicial.
Luego de esa intervención, el tucumano se presentó en varios programas de televisión y relató detalles de las tareas que dijo haber realizado. Por ese accionar, la Justicia ordenó su detención en septiembre de 2024. Permaneció preso hasta diciembre de ese año.
Con su arresto también trascendió que no estaba habilitado como psicólogo forense y que no contaba con matrícula para ejercer en Corrientes. Además, se conoció que había sido denunciado y que la Justicia ordinaria pidió informes sobre su actuación en otros casos, aunque no se difundieron detalles.
En el juicio, Rossi Colombo enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad, estafa, encubrimiento, falso testimonio, violación de secretos profesionales y ejercicio ilegal de la psicología.
Un inicio marcado por el escándalo
El debate oral se alteró cuando las autoridades advirtieron que Rossi Colombo no se había presentado. Tras varias comunicaciones, el imputado habría dicho que no tenía dinero para viajar.
En un primer momento fue declarado en rebeldía y se ordenó su detención. Sin embargo, horas más tarde el tribunal dio marcha atrás y dispuso que siguiera las audiencias de manera virtual desde el destacamento de Gendarmería Nacional en Las Talitas.
La situación se complicó aún más al descubrirse que no tenía defensor designado. El abogado que lo asistió durante la instrucción, Patricio Char, había renunciado de común acuerdo con el acusado.
Rossi Colombo indicó que sería representado por su padre, aunque finalmente eso no ocurrió. Luego informó que lo defendería el abogado cordobés Segundo Delgado, quien pidió suspender las audiencias para interiorizarse del expediente y por otros compromisos. El planteo fue rechazado.
También se descartó que fuera asistido por Martín Leiro, defensor de otro imputado, Alan Cañete. La fiscalía se opuso por posibles intereses contrapuestos, ya que Cañete habría convocado a Rossi Colombo para sumarse al grupo que llegó a Corrientes durante la investigación.
Finalmente, los jueces resolvieron que fuera asistido provisoriamente por la defensora Mirta Pellegrini, y desde este martes quedará a cargo de la defensora oficial Juliana Machado.
Pero los inconvenientes no terminaron allí. Mientras aún se definía su situación, la comunicación con Rossi Colombo se interrumpió. Oficialmente se informó que el corte se produjo porque el celular utilizado por la fuerza se había quedado sin datos.
Tras ese inicio accidentado, los funcionarios judiciales esperan que el juicio continúe con normalidad. El proceso busca responder la pregunta que sigue abierta desde junio de 2024: qué pasó con Loan Peña.

