La vicepresidenta Victoria Villarruel reclamó este domingo “reconocimiento, respeto y retribución acorde” para los docentes del instituto Dámaso Centeno, que depende del Ministerio de Defensa. El mensaje profundiza los cortocircuitos con el presidente Javier Milei y se da a menos de un mes de que la Corte Suprema deje firme una cautelar que ordena aplicar la ley de Financiamiento Universitario.
Villarruel publicó un texto en su cuenta de X en el que destacó la “excelente formación académica” que recibió en el Dámaso Centeno, un instituto social militar al que asisten mil chicos de jardín, primaria y secundaria y del que ella egresó en 1992. Desde comienzos de 2025, la escuela de Caballito atraviesa una grave crisis salarial, con profesores que reclaman aumentos y advierten que los bajos sueldos provocaron renuncias que afectan el dictado de clases.
“Quienes eligen la educación cumplen una misión fundamental para el futuro de la Nación. Por eso merecen reconocimiento, respeto y retribución acordes a la importancia de la tarea que realizan”, escribió la titular del Senado. Actualmente, una maestra de grado del Dámaso Centeno cobra 570 mil pesos, la mitad de lo que perciben sus pares en la provincia de Buenos Aires o en la Ciudad.
Crítica en el aniversario del instituto
El reclamo de Villarruel se dio en el marco del aniversario del instituto, al que dijo tenerle “un enorme cariño” por albergar pasillos donde aprendió “lecciones que iban mucho más allá de los libros”. En particular, envió un saludo al cuerpo docente por ser quienes “mantienen vivo el espíritu” de la casa de estudios. “Feliz aniversario fundacional a mi querido Dámaso Centeno, una institución que forma parte de la historia nacional y que también ocupa un lugar muy especial en mi corazón”, agregó.
Antecedentes de tensión con Milei
El mensaje se produce apenas tres días después de que Villarruel respaldara el fuerte discurso de la Iglesia durante la celebración del 9 de Julio, en el que pidió “mirar a los desfavorecidos, los discapacitados y los jubilados”. En esa ocasión, la vicepresidenta tildó de “muy adecuado” el discurso del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien había dicho: “Lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche y despilfarro. Es invertir en los más débiles”.
Villarruel se sumó a esa postura al afirmar desde la Casa de Tucumán: “Muy adecuado y muy real. Tenemos que mirar a los desfavorecidos, a los discapacitados, jubilados y niños, a los que hoy están pasando estrechez económica. Argentina se levanta con todos. Abrazados todos el uno del otro”.

