Un total de 324 agentes estatales optaron por el retiro voluntario en la provincia del Chaco desde marzo, en el marco de una ley sancionada a fines de 2025. La salida masiva refleja el malestar por la pérdida del poder adquisitivo y las malas condiciones laborales.
Según un relevamiento sobre decretos oficiales, los retiros se produjeron a un ritmo de más de 80 por mes. El régimen aplicado es el de la Ley 4200-H de Retiro Voluntario Móvil, que ofrece una prestación de entre el 50% y el 75% del salario, según edad y años de aporte. El plazo para adherirse vence el 31 de agosto de 2026.
La normativa, reglamentada en febrero, incluye actualización automática de haberes y continuidad de obra social, aguinaldo y asignaciones familiares. Quedan excluidos docentes, personal de seguridad y, salvo excepciones, trabajadores de Salud Pública. Los cargos que queden vacantes serán eliminados del presupuesto.
También sigue vigente el Régimen de Retiro Voluntario por Familiar con Discapacidad, que otorga el 100% del salario a quienes tengan a cargo personas con discapacidad que requieran asistencia permanente.
“Sos solo un número más”
Luis Rafael Romero, empleado estatal con quince años de trayectoria, anunció su retiro y explicó las razones en redes sociales. “La pérdida del poder adquisitivo en el presente es algo jamás visto. Pretender que la gente trabaje con sueldos muy bajos, congelados y sin poder cubrir las necesidades mínimas es algo muy cruel”, afirmó.
Romero también denunció la falta de recursos: “No se tienen las herramientas mínimas para trabajar, al punto de tener que invertir dinero propio para paliar ciertas necesidades que el Estado no quiere cubrir”. Y agregó: “Trabajar sin estímulos, sin conducción y sin un norte claro también agota”. Su conclusión fue contundente: “En el presente da lo mismo: sos solo un número más”.
Caída del empleo privado
El empleo privado formal también retrocedió en Chaco. Según un informe de Politikon Chaco con datos oficiales, en marzo la provincia perdió 384 puestos registrados, una caída del 0,5%, superior al promedio nacional del 0,1%. Solo cinco provincias lograron aumentar su empleo ese mes.
En la gestión de Leandro Zdero, la pérdida se acelera: respecto a marzo de 2025, el empleo privado cayó un 5,2%, equivalente a 3.808 puestos. Desde noviembre de 2023, la retracción es del 9,8%, con 7.587 trabajadores menos en el sistema registrado, una de las peores performances del país.

