La intendenta de Graneros, Raquel Graneros, intentó tomar distancia de los incidentes denunciados por el diputado nacional de La Libertad Avanza Gerardo Huesen, pero admitió que tres días después del episodio todavía no se había interiorizado de lo ocurrido.
“No podría decirte bien porque no me interioricé”, respondió la jefa municipal cuando fue consultada por el conflicto que derivó en denuncias cruzadas y en un pedido de intervención del municipio impulsado por sectores de la oposición.
La magnitud que alcanzó el caso contrasta con esa declaración. Huesen denunció ante la Policía que durante una recorrida por Graneros un grupo de personas bloqueó el paso de su comitiva, profirió amenazas y después agredió a integrantes de su equipo. El legislador vinculó a algunos de los involucrados con el oficialismo municipal, algo que desde la Intendencia rechazaron.
Graneros aseguró que no presenció los hechos porque el sábado permaneció hasta las 20 en el complejo municipal, participando de actividades por el Día del Maestro. Sin embargo, aun reconociendo que no conoce en detalle qué pasó, afirmó que en los videos que vio después no advirtió episodios de violencia.
“Yo en ningún momento vi ningún tipo de agresión ni nada en los videos que salen”, sostuvo.
La declaración deja abierto un interrogante: si la intendenta admite que todavía no reconstruyó por completo lo sucedido, tampoco precisó sobre qué elementos se basa para descartar las agresiones denunciadas. En ese sentido, señaló que deberán hablar quienes estuvieron presentes y dar su versión sobre las acusaciones de amenazas, insultos y violencia.
Las fotos que generaron preguntas
Otro punto que la intendenta debió responder fue la circulación de fotografías de personas vinculadas al episodio dentro de la Municipalidad de Graneros y junto a ella. Graneros rechazó que esas imágenes demuestren una relación política, laboral o institucional con los involucrados.
“Yo me saco fotos con todo el mundo, creo que todos nos sacamos fotos con todo. Eso no significa que yo tenga algo que ver”, afirmó.
La jefa municipal tampoco confirmó que las personas señaladas sean empleados municipales y negó haber enviado a alguien a increpar a la comitiva libertaria.
“Jamás mandé a nadie. Todo el tiempo están yendo políticos e influencers a Graneros y jamás creo que les llegó a ustedes, periodistas, que yo mandé apretar a alguien”, expresó. Y agregó: “No es mi forma de ser, no es mi estilo y tengo cosas más importantes de las cuales ocuparme”.
Hasta el momento, la existencia de fotografías junto a la intendenta no demuestra por sí misma una relación de dependencia municipal ni prueba que Graneros haya tenido participación en los incidentes.
Sin medidas, por ahora
La respuesta de la Municipalidad frente a lo sucedido también sigue abierta. Consultada sobre si adoptará alguna medida para determinar qué pasó o establecer eventuales responsabilidades, Graneros evitó anticipar decisiones.
“Cuando sepa realmente qué es lo que pasó, lo haré si lo tengo que hacer”, afirmó. Y insistió en que necesita más información antes de actuar: “No puedo apresurarme ni tampoco estar diciéndote qué es lo que voy a hacer, lo que no voy a hacer, porque realmente no estoy muy interiorizada”.
Mientras el episodio ya derivó en denuncias cruzadas y una discusión política que llegó a la Legislatura, la máxima autoridad municipal sostiene que todavía no cuenta con información suficiente para explicar qué ocurrió en su propia ciudad.
La oposición provincial llevó el conflicto al plano institucional: legisladores de distintos bloques impulsaron un pedido de intervención del municipio. Al mismo tiempo, vecinos de Graneros realizaron presentaciones contra Huesen, quien rechazó esas acusaciones.
En ese escenario de versiones enfrentadas, todavía queda por determinar judicialmente qué ocurrió, quiénes participaron de los incidentes y si existió algún vínculo entre los involucrados y la estructura municipal.

