El exasesor Fernando Cerimedo declaró ante la Justicia de Bolivia que percibía ingresos mensuales cercanos al millón de dólares, en el marco de la investigación que enfrenta tras el atentado contra su expareja, la abogada Nadia Beller.
Durante su declaración, Cerimedo reconoció haber colaborado en la campaña presidencial del mandatario electo Rodrigo Paz, aunque acotó que su participación fue breve y se limitó a “consejos de comunicaciones digitales”. Además, aseguró que no recuerda quién lo contactó y que nunca existió un contrato escrito ni recibió financiamiento por esa tarea.
Qué dijo sobre sus empresas
El consultor detalló que su principal fuente de ingresos proviene de Numen Group Inc., una empresa radicada en Estados Unidos desde 2021, de la cual dijo ser socio único y que presta servicios a clientes internacionales. En la Argentina, afirmó ser propietario de una empresa de publicidad con 35 empleados, dos sucursales y 12 clientes, además de una academia de tecnología, una productora audiovisual y otras sociedades que hoy no tienen actividad.
En contraste, negó tener empresas constituidas en Bolivia, aunque admitió que tenía la intención de instalar allí una consultora de marketing. También vinculó sus ingresos, que estimó en un millón de dólares mensuales durante 2025 y 2026, con la actividad de sus firmas en Argentina y Estados Unidos.
El mensaje desde la cárcel
Este jueves, Cerimedo envió una carta desde la cárcel de Bolivia donde permanece detenido, difundida por sus abogados. En ella confirmó que fue colaborador del presidente Rodrigo Paz, pero negó haber tenido autorización o poder para actuar en nombre del Gobierno, del mandatario o de su familia.
“Mi rol como colaborador del presidente no me otorgó ninguna autorización ni poder para actuar”, sostuvo. Además, afirmó que “las mentiras y chismes no constituyen hechos” y negó haber participado de “negociados” en representación de Paz o de la primera dama.
El mensaje se conoció un día después de que el presidente boliviano negara públicamente que Cerimedo tuviera autorización para representarlo a él, a su gestión o a su familia. El argentino, por su parte, vinculó el escándalo con una “situación personal que no pude manejar”, en referencia a la denuncia formulada por Nadia Beller, y separó ese episodio de las acusaciones de corrupción.

