Un sondeo de la consultora QMonitor revela que el electorado argentino se divide en tres tercios casi iguales: un 36% se identifica como liberal/conservador, un 34% como progresista/estatista, y un 30% restante conforma un segmento indefinido o mixto, clave para definir elecciones.
Este último grupo, menos ideologizado, reclama orden y defiende con fuerza la propiedad privada, pero no adhiere a la desregulación económica extrema ni a la batalla cultural de Javier Milei. Según el estudio, es un electorado reactivo a temas puntuales y estados de ánimo, no a definiciones ideológicas firmes.
El relevamiento se realizó entre el 5 y el 25 de junio, y muestra que el bloque liberal/conservador es el núcleo duro de respaldo a Milei: el 91,7% se identifica con La Libertad Avanza, el PRO o la UCR; el 87% aprueba la gestión del presidente; y el 84% votó a su espacio en las legislativas de 2025.
En el otro extremo, el sector progresista/estatista rechaza casi unánimemente al Gobierno (99%), el 78,6% eligió a Fuerza Patria en las últimas elecciones y el 74,7% se identifica con el peronismo o el kirchnerismo. Entre ambos tercios, el segmento indefinido se perfila como el verdadero árbitro electoral.

