martes, septiembre 22, 2026

Una testigo identificó a los presuntos autores del ataque a balazos contra Facundo Ale

Una joven de 26 años declaró ante la Justicia y señaló a los presuntos responsables del ataque a balazos que sufrió Facundo Ale el 30 de noviembre de 2024 en el barrio La Ciudadela, en San Miguel de Tucumán. El testimonio, ya incorporado al expediente, también sugiere una posible conexión entre el atentado y personas vinculadas a causas por narcotráfico.

El hecho ocurrió en la esquina de Amador Lucero y General Paz. Según la investigación, Ale fue interceptado por tres hombres que se movilizaban en una camioneta Renault Oroch negra y que efectuaron múltiples disparos con un arma automática. Tres proyectiles impactaron en la víctima y un cuarto quedó alojado en el teléfono celular que llevaba en uno de sus bolsillos.

En un primer momento, Ale optó por no denunciar el ataque ante la Policía, pero después presentó una denuncia ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana. La agresión fue interpretada inicialmente como un posible episodio vinculado a la disputa por el control de la barra brava de San Martín de Tucumán. Con el avance de la causa se sumaron otros elementos que apuntan a hipótesis distintas.

Tras varias instancias judiciales, Ale ratificó la denuncia ante el fiscal Mariano Fernández. En esa declaración sostuvo que no podía identificar a quienes efectuaron los disparos, aunque afirmó que los agresores utilizaban la misma camioneta que, dos días más tarde, fue interceptada con un importante cargamento de droga.

El cargamento de cocaína y la camioneta secuestrada

El 2 de diciembre de 2024, efectivos policiales detuvieron esa Renault Oroch en el puesto de control de Cabo Vallejo, sobre la Ruta Nacional 9, en el límite entre Tucumán y Salta. El vehículo era conducido por Livio Andrés Barros, quien viajaba acompañado por su hija Alejandra Barros Figueroa. Durante la requisa fueron secuestrados 63 kilogramos de cocaína.

La investigación tomó un nuevo impulso con la aparición pública de Rocío Olea, quien aseguró haber decidido hablar después de superar el temor que, según afirmó, le generaban las amenazas recibidas por parte de familiares de su ex pareja.

En un video que posteriormente se viralizó en redes sociales, la joven señaló como presuntos autores del atentado a Jorge Anaya González, Javier “Chuky” Casanova y Valentín Villarreal.

Según su relato, el grupo habría aguardado el momento para encontrarse con Ale y atacar. Incluso sostuvo que los propios involucrados le confesaron que el homicidio no se concretó porque el arma utilizada sufrió un desperfecto mecánico. También afirmó que esa situación habría quedado registrada en una filmación realizada por los propios participantes y posteriormente difundida en redes sociales.

Olea manifestó además que permaneció en silencio durante todo este tiempo debido a las amenazas que recibía. Según declaró, era presionada para no brindar información y, además, obligada a mantener contacto con uno de los involucrados.

El rol del fiscal y el nuevo expediente

Fuentes judiciales confirmaron que el fiscal Mariano Fernández mantuvo una entrevista con la testigo, le ofreció garantías para que pudiera declarar sin condicionamientos e incluso puso a su disposición medidas de protección ante eventuales represalias. No obstante, el funcionario informó que ya no se encontraba al frente de la investigación y remitió toda la información aportada al fiscal Ernesto Salas López, quien actualmente conduce el expediente.

El nuevo testimonio también podría resultar relevante para otra investigación surgida tras la difusión de imágenes en redes sociales donde un joven exhibía armas de grueso calibre, entre ellas cargadores de tambor y un fusil de asalto. Según una de las hipótesis analizadas, quien aparecía en esas fotografías sería Jorge Anaya González.

La circulación de esas imágenes coincidió con el momento en que se analizaba la posibilidad de conceder el arresto domiciliario a Javier “Chuky” Casanova. Los investigadores evalúan si la publicación buscó enviar un mensaje intimidatorio dirigido a Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe, señalado como aliado de Ale y enfrentado con Casanova. Ambos permanecen detenidos en causas distintas.

La conexión con el enfrentamiento en Tafí Viejo

Las declaraciones de Olea también establecen una posible vinculación entre el atentado contra Ale y el enfrentamiento armado ocurrido el 21 de septiembre de 2025 en un salón de fiestas de Tafí Viejo, donde participaron Facundo Ale, Jorge Anaya González y Valentín Villarreal. Por ese episodio, los tres quedaron próximos a enfrentar un juicio oral.

La joven sostuvo que el ataque inicialmente estaba previsto para concretarse durante ese evento y afirmó que los involucrados asistieron armados con la intención de encontrarse con Ale. Según declaró, ella decidió no concurrir porque tenía conocimiento de que podía producirse un hecho violento.

El aporte de la testigo podría tener incidencia en ese proceso judicial. Sin embargo, como la investigación ya fue clausurada y su nombre no integra la nómina de testigos ofrecidos oportunamente, serán las defensas quienes deberán solicitar formalmente la incorporación de su declaración durante el juicio.

Antes de esa instancia, el expediente deberá atravesar dos definiciones judiciales. Por un lado, la audiencia de impugnación en la que los abogados Ricardo Fanlo y Monteros insistirán con el pedido de sobreseimiento de Facundo Ale, planteo que ya fue rechazado por el magistrado que ordenó elevar la causa a juicio. Por otro, resta determinar si Rocío Olea aceptará declarar formalmente durante el proceso, ya que, según trascendió, parte de su entorno familiar considera que debió mantener silencio sobre los hechos que ahora decidió revelar.

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